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Boletín
Mensual
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Volúmen 4 Edición
5 |
Marzo 2005 |
Buscando la Voluntad de Dios
PARTE 3
Esperamos que haya encontrado los dos
últimos boletines de ayuda al buscar la
voluntad de Dios y guía para su vida. Yo,
Rebecca, quiero continuar aquí con unas
pocas notas en general, y luego tratar de
ayudarle a llegar al conocimiento del
llamado de Dios en su vida para el trabajo
específico que Él tiene para usted en Su
reino.
Primero, no creo que Dios quiera manejar
nuestras vidas hasta el último detalle. Si
lo hace, será sólo por una temporada y bajo
circunstancias especiales. Hay personas que
me han dicho, “No voy a ir al supermercado a
menos que el Señor me diga que lo haga.” Mi
respuesta a ello es “A menos de que esté
viviendo en peligro inminente en el cual su
vida esté continuamente bajo amenaza, creo
que el Señor lo (a) creó con un cerebro, ¡y
Él espera que lo use! Si necesita comida, y
tiene el dinero para comprarla, entonces no
necesita que Dios le diga que vaya al
supermercado. Usted va cuando necesita ir,
mientras que no interrumpa otras actividades
que se supone que haga, como ir a trabajar o
a la iglesia, etc.” Quisiera hacer el
mayor énfasis posible en que – ¡Dios no
quiere que seamos títeres sujetos a una
cuerda! Nos ha dado a cada uno un
cerebro y voluntad, y quiere que escojamos
usarlos de acuerda a Su Voluntad ya escrita
en Su Palabra, la Biblia. Ni aún el
Espíritu Santo usurpa nuestra voluntad.
Sino que el apóstol Pablo escribió:
“…porque
Dios es el que en vosotros produce así el
querer como el hacer, por su buena voluntad.”
Filipenses 2:13
Es
obvio que Dios trabaja con nuestra
voluntad. Él no se apropia de ella y la
separa de nosotros.
Hay una escritura
fascinante en 2 Crónicas acerca del rey
Hezekiah:
“…Dios
lo dejó, para probarle, para hacer conocer
todo lo que estaba en su corazón.”
2 Crónicas 32:31
Hay
muchas veces cuando Dios quiere que
planeemos en nuestro corazón lo que
haremos. Él no nos dará siempre una guía
clara como un cristal acerca de la dirección
en la que debemos ir. Cuando llegue a esa
época en su vida, no se desanime ni
paralice. Haga dos cosas: Primero,
Tranquilícese en el conocimiento seguro de
que Dios siempre honra las intenciones de
nuestros corazones. Si nuestro deseo es
verdaderamente servir y agradar a Dios, aún
si comete un error y va en la dirección
equivocada, Dios eventualmente lo traerá de
regreso a donde Él quiere que usted esté.
No nos dejará abandonados. Él honrará los
deseos de nuestro corazón.
Segundo, si está muy infeliz con su
situación actual, necesita pensar acerca de
cambiarse de trabajo o de mudarse, etc.
Déjeme apresurarme a decir, si usted es un
mal trabajador – llega tarde a menudo, está
frecuentemente ausente y está buscando un
trabajo donde no tenga que trabajar,
entonces esto no le aplica a usted. Su
infelicidad no será porque necesita un
cambio, será por su propia falta de
honradez. Pero, si en verdad necesita
mudarse, o piensa que es así, pero no está
recibiendo una guía clara del Señor,
entonces nuestra palabra es: ¡Explore sus
opciones! Al hacerlo, ore y pídale al
Señor que abra esas puertas por las que Él
quiere que usted camine, y que cierre
fuertemente aquellas por las que Él no
quiere que camine. A veces tendrá más de
una dirección por la cual ir. Recuerde,
Dios lo puede usar donde quiera que usted
esté. A menudo Él simplemente nos da a
escoger lo que queremos hacer.
Daniel
y yo hemos explorado muchas veces nuestras
opciones, pidiéndole a Dios que abra y
cierre puertas. Dios siempre ha honrado
nuestras oraciones en este asunto. Por
ejemplo, cuando Daniel y yo estábamos
viviendo en Oregon, deseábamos
desesperadamente encontrar una casa donde
establecernos, ya que habíamos estado
viviendo en nuestro trailer viajero por
mucho tiempo. No estábamos recibiendo
ninguna guía específica del Señor de hacia
dónde debíamos ir, así que empezamos a
explorar nuestras opciones. Buscamos en
muchos lugares, siempre orando que Dios
abriera o cerrara puertas para nosotros. Lo
hizo así. Solía bromear que ya teníamos las
narices planas de tantas puertas que el
Señor había cerrado en nuestra cara.
Finalmente, después de 6 meses de búsqueda
intensa, Daniel empezó a pensar acerca de la
propiedad en Arkansas dónde él había
nacido. Mientras más pensaba al respecto,
más sentía una urgencia de ver si estaba en
venta. Cuando se movió para ver si era
posible, Dios también se movió. Él hizo un
milagro tras otro para abrirnos esa puerta.
Por ello nos movimos a Arkansas y Dios nos
ha bendecido ricamente. Pero, quiero
señalar aquí que nos estábamos moviendo y
buscando y explorando. Recuerde, Dios no
puede guiar nuestros pasos hasta que
empezamos a caminar.
Cuando
Dios abre una puerta para usted, usualmente
se abrirá rápidamente y sin mucho problema,
y tendrá paz al respecto. Si es algo que
tiene que luchar y luchar para que se abra,
entonces le sugiero que retroceda,
probablemente está tratando de ir en la
dirección equivocada. Podemos, por nuestra
propia voluntad y trabajo, forzar que
puertas se abran por las que Dios no quiere
que vayamos.
Pero,
recuerde esto: Dios odia la tibieza. (Vea
Apocalipsis 3:14-16) ¡Dios espera que
hagamos decisiones! Él no quiere que seamos
pasivos e incapaces de decidir algo. A
veces Él permitirá que tomemos la decisión
equivocada. Esto siempre será una prueba de
nuestra fe, pero Él siempre usará esas
ocasiones para humillarnos y enseñarnos
lecciones valiosas. Aquí hay un ejemplo de
nuestras propias vidas.
El área
donde vivimos en Arkansas ha estado, por
años, bajo una sequía espiritual terrible.
Hace unos años, nos cansamos de ello, y
decidimos mudarnos a otro estado para poder
unirnos a una iglesia grande que estaba viva
espiritualmente y en fuego por el Señor.
Oramos al respecto, pero no recibimos
respuesta del Señor. Al mirar en
retrospectiva, se que no debíamos ni
siquiera haberle preguntado al Señor acerca
de mudarnos para empezar. Debíamos de haber
sabido, de un pacto previo que Él había
hecho con nosotros, que Su voluntad era que
nos quedáramos en Arkansas. Pero no
estábamos pensando en eso. Así que tomamos
nuestros ahorros y viajamos a ese estado y
rápidamente encontramos una hermosa
propiedad, el financiamiento fue procesado
en minutos y dimos nuestro dinero para la
cuota inicial. Sin embargo, de regreso a
casa, el Señor repentina y claramente habló
a Daniel. Dijo, “¿Qué vas a hacer con esa
tierra?” Daniel contestó, “Nos vamos a
mudar ahí, Señor, y unirnos a esa iglesia
que está ardiendo por Ti.”
“Sólo
quiero que sepas que Yo no me mudaré
contigo,” Contestó el Señor. “Esta mudanza
NO es mi voluntad par ti.” Daniel estaba
sin habla. Rápidamente Daniel preguntó,
“Señor, ¿Puedo tener el dinero de la primera
cuota de regreso?”
“No.”
Dijo el Señor. “Eso no sería justo. Acabas
de perder todo tu dinero.” Luego guardó
silencio. Fue en verdad un golpe para
nosotros, pero obedecimos. ¿Por qué no nos
detuvo de intentar mudarnos en primer
lugar? Por dos motivos. Primero, como dije
antes, porque debíamos haber sabido lo mejor
a causa de un pacto que el Señor había hecho
con nosotros cinco años antes. Segundo,
porque fue solo después de perder todos
nuestros ahorros que Dios pudo moverse
milagrosamente para traernos a la propiedad
en la que Él quería que viviéramos. En cada
paso después de ese, Dios obró un milagro
tras otro, y nuestra fe creció y creció. Si
hubiéramos tenido el dinero para el pago
inicial nuestra fe nunca hubiera tenido la
oportunidad de crecer.
Dios
no le dará guía clara. A veces Él
simplemente quiere ver que es lo que usted
hará, otras, es porque Él lo puede usar
donde quiera que usted esté, y otras veces
es porque le está permitiendo que se
equivoque para enseñarle una lección
valiosa. Sin importar la razón, la
respuesta es confíe. Confíe que al final,
si toma la decisión equivocada, el Señor
honrará los deseos de su corazón y lo traerá
de regreso a donde debe estar.
“Pablo,
siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol,
apartado para el evangelio de Dios”
Romanos 1:1
“Pedro,
apóstol de Jesucristo…”1
Pedro 1:1
“Yo
pues, preso en el Señor, os ruego que andéis
como es digno de la vocación con que
fuisteis llamados,… “Efesios
4:1
De
estas, y de muchas otras escrituras, es
claro que los líderes del Nuevo Testamento
sabían cuales eran sus llamados sin ninguna
duda, y esperaban que cada Cristiano también
supiera y trabajara dentro de su llamado.
Esta es un área de gran confusión y
problemas dentro del Cuerpo de Cristo.
Suponga
que hay dentro del Ejército una unidad de
soldados guiados por un capitán. Dentro de
esa unidad hay dos hombres. Uno, tiene un
talento con habilidades mecánicas. Puede
reparar cualquier cosa – tanques, camiones,
lanzadores de misiles, etc. El otro hombre
tiene talento para los idiomas, lectura de
mapas, y puede entrar en cualquier cultura
fácilmente. Ahora suponga que el capitán
original de esa unidad es reemplazado
repentinamente por un nuevo capitán que no
conoce a los hombres. Este nuevo capitán
toma al hombre con el talento en mecánica y
lo envía detrás de filas enemigas para
espiar, y al hombre con las habilidades en
lenguaje lo pone a reparar los tanques,
camiones y cosas mecánicas. ¿Qué cree que
pasará? Seguramente pensó - ¡caos! Y,
tendrá razón. No habría nada sino
problemas. No tomaría mucho tiempo para que
el mecánico / espía fuera capturado y
matado, ¡y pronto todo estaría roto y nada
estaría arreglado! ¿Por qué? Porque el
capitán no sabía las habilidades y talentos
de cada hombre bajo su mando para asignarles
tareas apropiadas a su habilidad.
Desafortunadamente este es a menudo el caso
con los cuerpos de las iglesias y
ministerios. Las personas no son colocadas
de acuerdo a los talentos que Dios les ha
dado, a menudo ni siquiera saben cual es el
llamado de Dios para sus vidas, y aún más a
menudo, las personas simplemente tratan
hacer lo que ellos piensan que es importante
y glamoroso, no lo que Dios quiere en verdad
que hagan.
“0Porque
somos hechura suya, creados en Cristo Jesús
para buenas obras, las cuales Dios preparó
de antemano para que anduviésemos en ellas.”
Efesios 2:10
¡Usted
no vino al reino de Dios por coincidencia o
casualidad! Dios lo llamó a Su reino en un
tiempo específico para un propósito
específico. ¡Usted no fue simplemente
concebido y nació! ¡Dios específicamente lo
planeó aún antes de que el mundo fuera
creado! Dios lo creó y le dio talentos para
un trabajo específico en Su reino. Si no
hace ese trabajo, entonces nadie más lo
hará. Esa es una gran razón por la cual
muchas de nuestras iglesias están casi
vacías y luchando hoy.
Cuando
esta escritura dice que “somos
hechura suya, creados en Cristo Jesús para
buenas obras, las cuales Dios preparó de
antemano para que anduviésemos en ellas.”
significa que Dios tiene un trabajo
específico planeado que usted haga.
Nosotros los Cristianos nos referimos a este
plan para su vida como “El llamado de Dios
en su vida.”
Primero, quiero señalar que cada uno de
nosotros tenemos que recibir nuestro
llamado directamente de nuestro capitán,
¡Jesucristo! Si piensa que tiene un
llamado para algo sólo porque un profeta se
lo profetizó, entonces caerá en mucho
error. Tiene que saber su llamado del Señor
directamente, por usted mismo. Una palabra
profética puede traer confirmación, pero al
final la llamada tiene que venir del Señor
mismo. ¿Por qué? ¡Porque siempre habrá
tiempos tan difíciles que la única cosa que
lo mantendrá a flote será el saber que usted
sabe que esto es lo que se supone que esté
haciendo! En segundo lugar, demasiado a
menudo los profetas de hoy nos profetizan de
su carne a nuestra carne. Muy rara vez, si
alguna, escuchará a un profeta decirle a
alguien algo que sea diferente a “Dios tiene
un gran llamado para un ministerio
mundial.” La dura realidad es que, muy
pocos tienen ese ministerio. Todas nuestras
iglesias sufren del hecho de que todos los
que hay en ella quieren ser grandes e
importantes. Por ello las tareas vitales
que se supone no son importantes no se
realizan, y muchas almas van camino al
infierno por resultado.
Déjeme
hacer un punto muy claro. ¡La primera
tarea de cada nuevo Cristiano es convertirse
en un estudiante de la palabra de Dios! Todo
lo demás en nuestra vida fluirá de nuestro
conocimiento de la Escritura. Dios no
podrá hablarle o llamarle si no tiene un
conocimiento sólido de la Biblia. Muy
raras veces un nuevo Cristiano sabe cual es
el llamado de Dios en su vida. Mi consejo
para usted, si es un Cristiano nuevo es
este: No se preocupe acerca de cual es el
llamado de Dios en su vida. Primero
conviértase en un estudiante intenso de Su
Palabra, y en el tiempo y lugar correctos,
Dios le hará saber exactamente cuál será su
llamado.
Creo
que la escritura es clara, Dios tiene
un plan para cada una de nuestras vidas, y
nos ha dado a cada uno los talentos que nos
capacitarán para realizar la obra planeada.
“Pero
a cada uno de nosotros fue dada la gracia
conforme a la medida del don de Cristo...”Efesios
4:7
Dios no
planea un trabajo para nosotros, y luego
espera que simplemente vayamos a hacerlo.
No, Él también nos ha dado los talentos que
necesitamos para hacer ese trabajo, o
llamado. Hay dos palabras que son usadas
por todos lados dentro de la iglesia que se
definen muy raramente – don y unción. ¿Qué
son estas cosas después de todo? Un don
es simplemente la habilidad de hacer
algo. Una unción es el poder de
ejercitar o usar ese don con gran
efectividad.
Hay
dos tipos de dones – dones naturales, y
dones espirituales.
Desafortunadamente, muy a
menudo los Cristianos no toman en cuenta sus
dones naturales y piensan que no son
importantes. Pero no es así. Dios nos
da ambos dones para ser usados igualmente en
la obra de Su reino. Necesitamos los dos
sets de dones para poder llevar a cabo el
trabajo que Él ha planeado que hagamos.
Los
dones naturales son cosas como: Habilidades
mecánicas, musicales, matemáticas, de
negocios, deportes, etc.
“
Te alabaré;
porque formidables, maravillosas son tus
obras;
Estoy maravillado,
Y mi alma lo sabe muy
bien.
No fue encubierto de ti
mi cuerpo,
Bien que en oculto fui
formado,
Y entretejido en lo más
profundo de la tierra.
Mi embrión vieron tus
ojos,
Y en tu libro estaban
escritas todas aquellas cosas
Que fueron luego
formadas,
Sin faltar una de ellas.
Salmos 139:14-16
Dios lo
diseñó específicamente con dones naturales
primero, sabiendo cuales dones espirituales
le daría después. En el momento de su
concepción, antes de que fuera formado o
naciera, Dios le dio dones naturales
específicos. Él nos da los dones
espirituales más tarde, después de que
hacemos a Jesucristo nuestro Señor y
Salvador.
Los
padres deben pedirle a Dios que les ayude a
reconocer los dones naturales de sus hijos,
y luego ayudarles a desarrollarlos.
Las
señales de los dones naturales son:
actividades que nos gusta hacer, que somos
buenos haciendo, que las encontramos más
fáciles de hacer que otras. Mi pregunta
favorita para los niños es, “¿Cuál es tu
materia favorita?” La mayoría de niños
tienen una o dos materias favoritas. Estas
reflejan sus dones naturales. La mayoría de
personas tienen de uno a tres dones
naturales predominantes.
El
mayor ataque de Satanás en contra de nuestra
juventud hoy es evitarles que se den cuenta
o que desarrollen sus dones naturales.
Ahora, cuando le pregunto a un niño cual es
materia favorita en la escuela a menudo
obtengo esta respuesta, “No sé.” Si les
pregunto, “¿Qué crees que quieres ser
cuando seas grande?” La mayoría de veces
contestarán, “No sé.” Que triste es que
Satanás tiene tan agarrado nuestro sistema
de enseñanza pública que los niños ya no son
animados a desarrollar sus dones naturales.
Padres, tienen que intervenir y llenar ese
vacío.
Muchos
de los que están leyendo este boletín están
siendo retrasados de realizar completamente
el llamado de Dios en sus vidas porque nunca
desarrollaron sus talentos naturales. ¿Cómo
lo hace? ¡Educándose! Tiene que aprender y
crecer y desarrollar un don natural de la
misma manera que lo hace con un don
espiritual. Algunos de los que están
leyendo esto necesitan ir de regreso a la
escuela, ¡sin importar que edad tengan!
Los
dones espirituales se reciben después de la
conversión. A veces los dones espirituales
coinciden con los dones naturales. Cada
persona usualmente tiene de uno a tres dones
dominantes. Eso no significa que Dios nunca
lo usará en ninguno de los otros dones, sino
que encontrará que tiene de uno a tres dones
que usa más predominantemente.
¿Cuáles
son los dones espirituales? Los que siguen:
Efesios
4:11-12
Apóstoles, profetas, evangelistas, pastores
y maestros,
1
Corintios 12:4-11
palabra
de sabiduría; palabra de ciencia; fe, dones
de sanidades, el hacer milagros; profecía;
discernimiento de espíritus; géneros de
lenguas; interpretación de lenguas
Romanos
8:6-8
Dones
de enseñanza, generosidad, misericordia
1
Corintios 12:28
ayudadores, administradores
Recuerde, no todos tienen todos los dones.
Dios da Sus dones según Él decide!
Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el
Espíritu es el mismo.
5 Y hay diversidad de
ministerios, pero el Señor es el mismo.
6 Y hay diversidad de
operaciones, pero Dios, que hace todas las
cosas en todos, es el mismo. 7
Pero a cada uno le es dada la manifestación
del Espíritu para provecho. 8
Porque a éste es dada por el Espíritu
palabra de sabiduría; a otro, palabra de
ciencia según el mismo Espíritu; 9
a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro,
dones de sanidades por el mismo Espíritu.
10 A otro, el hacer milagros;
a otro, profecía; a otro, discernimiento de
espíritus; a otro, diversos géneros de
lenguas; y a otro, interpretación de
lenguas. 11 Pero todas estas
cosas las hace uno y el mismo Espíritu,
repartiendo a cada uno en particular como él
quiere.
1
Corintios 12: 4-11
Sin
importar cuáles son nuestros dones, ya sea
naturales o espirituales, hay dos áreas de
trabajo en las que el Señor requiere que
cada uno de nosotros trabajemos:
-
Compartiendo el evangelio con otros
(Marcos 16:15, Mateo 28:19)
-
Ayudando a otros (1 Corintios 13)
No
importa que tan grande o importante llegue a
ser, Dios siempre requerirá estas dos cosas
de usted. 1
Corintios Capítulo 13 es el gran capítulo
del amor. Cuando lo observa de cerca, verá
que la práctica del amor siempre resultará
en ayudar a otros.
Por
favor no mezcle el don del evangelismo con
el requerimiento de siempre estar listo a
compartir las “buenas nuevas” con otras
personas. Un evangelista dotado con el don,
tiene la habilidad de ir casi a todos en la
calle y empezar a hablarle a cada persona y
guiarla al Señor. Las personas que no
tienen este don no pueden hacer eso. Mucho
daño es hecho en las iglesias Cristianas que
insisten en que todos vayan y testifiquen en
las calles. No todos tienen el don para
hacer este trabajo, y si fuerza a las
personas a testificar de este modo, y no
tienen el don de evangelismo, les hará mucho
daño. Todos deben de aprender como
compartir efectivamente el evangelio con
alguien más. Pero aquellos que no tenemos
el don de evangelismo tenemos que estar en
una relación con alguien por algún tiempo
antes de poder compartir con ellos.
La Manera Más Rápida
de Descubrir Su Llamado
La
manera más rápida de descubrir su llamado es
desarrollar primero sus dones naturales.
Luego, después de que haya hecho a
Jesucristo su Señor y Salvador, empiece a
trabajar en estas dos áreas: Compartiendo el
evangelio con otros, y ayudando a otros. Al
hacer esto fielmente, encontrará que Dios
trae gente a su vida que usted tiene el don
de ayudar. Tengo muchas personas que han
leído mis libros y me escriben para decirme
que sienten que tienen el llamado a hacer el
mismo tipo de ministerio que yo tengo. Pero
siempre preguntan, “¿Cómo encontró las
brujas?” Bien, déjeme decirle, yo no puse
un anuncio en el periódico diciendo “Se
buscan brujas – ¡para traerlas a
Jesucristo!” No, por muchos años no supe
cual era el llamado de Dios en mi vida.
Sabía muy intensamente que Dios tenía algo
específico que yo hiciera, pero no tenía
idea de lo que era. Así que, fui a
desarrollar mis dones naturales – en mi
caso, practicar la medicina. Una vez me
convertí en médico, hice una práctica el
preguntarle a mis pacientes si podía orar
por ellos. Esto a menudo abría la puerta
para que compartiera el evangelio con
ellos. También, cada día, al levantarme a
orar decía, “Señor, por favor abre mis ojos
hoy y muéstrame a alguien a quien pueda
ayudar. Muéstrame lo que puedo hacer para
ayudarlos” Verá, estaba funcionando en
estas dos áreas de trabajo. Al hacerlo,
cuando el tiempo y lugar fueron los
correctos, el Señor empezó a traer a mi vida
solamente personas envueltas en lo oculto.
Rápidamente me vi envuelta guerra espiritual
al guiarlas al Señor. Sólo hasta después de
haber estado en guerra espiritual por más de
un año fue que el Señor me habló
directamente, poniendo un llamado claro en
mi vida. Si no hubiera estado compartiendo
el evangelio y ayudando a otros, no creo que
el Señor nunca me hubiera podido mover al
ministerio que Él quería que hiciera.
Ahora,
uso mis dones naturales casi de igual manera
que mis dones espirituales. ¿Cómo puede
ayudar la medicina en un ministerio? Se
preguntará. El primer y más poderoso don y
unción en mi vida es el de ser maestra. Mi
segundo y tercer don son la fe y el
discernimiento de espíritus. La manera en
que presento todo lo que enseño es un
resultado directo de mi entrenamiento
médico. La manera en que me acerco al reino
de Dios y sus verdades es afectada por mi
entrenamiento médico. Soy la maestra que
soy a causa de los principios que aprendí en
medicina.
¡No
desprecie sus dones naturales! Déjeme darle
un ejemplo:
Hace
varios años platiqué con un joven por
teléfono. Me dijo que había estado en la
Fuerza Naval por ocho años y estaba a punto
de terminar. Había aceptado a Cristo a
través de mi primer libro y estaba en fuego
por el Señor. Quería saber a cual Escuela
Bíblica yo le recomendaría ir.
“Espere
un momento,” Exclamé, “¿Lo ha llamado Dios
específicamente a ir a la Escuela Bíblica?”
“Bueno,
no, pero quiero servirle a tiempo completo,
así que debo convertirme en pastor,
verdad?” Contestó.
“¡Absolutamente no! Los pastores tienen que
ser llamados específicamente y tener el don
de Dios. Servir al Señor “a tiempo
completo” no significa automáticamente que
tiene que estar detrás de un púlpito.” Le
contesté.
“Pero
entonces, ¿Cómo puedo saber los que debo
hacer?” Me preguntó desconcertado.
“Dígame, ¿Cuál es su actividad favorita en
todo el mundo?” Le pregunté.
“Eso es
fácil,” respondió, “Me encanta compartir el
evangelio con las personas. De hecho, he
guiado a la mitad de este barco al Señor en
los últimos dos años.”
“OK,
eso me dice que su don espiritual primordial
es el de evangelismo,” le dije, “Así que
ahora, ¿Cuál es su don natural? ¿Qué cosas
es muy bueno haciendo?”
“Bueno”, titubeó, “No es nada importante.”
“No le
pregunté si pensaba que su don natural era
importante. ¡Quiero saber cual es!”
“Bueno,
estoy seguro que no es útil para el Señor.”
“Joven,” dije exasperada, “o me contesta con
honestidad, ¡o esta conversación se
termina!”
Hubo un
gran silencio, y finalmente dijo, “Bueno,
puedo cortar el cabello. Soy barbero. De
hecho, soy tan bueno que los almirantes
vuelan a mi barco para que les arregle el
cabello antes de un evento importante.”
“¡Pero
eso es maravilloso!” Exclamé. “¿No lo ve?
Dios le dio el don natural perfecto para
trabajar con su don espiritual”
“No, no
lo veo.” Dijo.
“Mírelo
de este modo. ¿A quién le hablan más las
personas y les dicen sus problemas? ¡A su
estilista y a su cantinero! Usted tiene el
don de decirles su necesidad de Jesucristo.
Joven” Continué, “Cuando salga de la Fuerza
naval abra una barbería. Todos los días
pídale al Señor que traiga personas a su
barbería con las que pueda compartir y a
quienes pueda ayudar. Estará trabajando a
tiempo completo para el Señor, se lo
garantizo.”
Afortunadamente me escuchó. Abrió una
barbería, y muy pronto estaba guiando gente
al Señor, varios cada día, de hecho. Muy
poco después el Señor puso en su corazón que
necesitaba abrir su salón por las noches
para dar clases de la Biblia y ayudar a esos
nuevos Cristianos a ponerse de pie y empezar
su caminar con el Señor. Así descubrió y
empezó a desarrollar su segundo don
espiritual – enseñanza. Como puede ver,
Dios le dio a este joven el don natural
perfecto para ir con su don espiritual
primario de evangelismo. Casi cayó en la
trampa de ignorar su don natural e intentar
desarrollar un don espiritual que no le
había sido dado.
Clave: A
menudo sus dones naturales le son dados para
abrir la puerta a sus dones espirituales.
Clave:
Tiene que tocar puertas para sus dones
naturales o Dios no las podrá abrir para
usted. Por ejemplo: Tuve que atravesar el
largo proceso de aplicar a la escuela de
medicina, y hacer el entrenamiento
necesario, antes de poder llegar a ser
doctora.
Clave:
Sólo Dios puede abrir puertas para que use
sus dones espirituales. Cuando lo hace,
debe obedecer y caminar por ellas. Si
intenta abrir puertas a la fuerza para usar
sus dones espirituales, terminará en
desastre y en la obra equivocada.
“Esto dice el Santo, el Verdadero, el que
tiene la llave de David, el que abre y
ninguno cierra, y cierra y ninguno abre”
Apocalipsis 3:7
“Así, los primeros serán postreros, y los
postreros, primeros; porque muchos son
llamados, mas pocos escogidos.” Mateo 20:16
Clave: Los
escogidos son los que obedecen. Nunca
rechace una puerta que Dios abre.
Desafortunadamente buscamos puertas grandes
y no pequeñas.
Clave:
Dios rara vez da un llamado específico a un
nuevo Cristiano. Él requiere primero que
cada uno sea un estudiante de Su palabra.
Clave: No
todos son llamados a un ministerio público
Cristiano. Puede servirle a Dios a tiempo
completo a través de un trabajo secular
justo tanto como a través de un trabajo
Cristiano.
Cuatro Obstáculos que
le Impiden entrar en su Llamado
1. ¡No
desprecie las cosas pequeñas!
“Porque los que menospreciaron el día de las
pequeñeces…” Zacarías 4:10
“Y
su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel;
sobre poco has sido fiel, sobre mucho te
pondré; entra en el gozo de tu señor.” Mateo
25:21
“Pues si en las riquezas injustas no
fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo
verdadero?
Y si
en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién os
dará lo que es vuestro?” Lucas 16:11-12
Este es
uno de los mayores obstáculos que le harán
tropezar. Las personas no quieren empezar
por abajo. Quieren ser grandes e
importantes inmediatamente.
Desafortunadamente demasiados de los
profetas de hoy alimentan este error
diciéndoles a las personas que tendrán un
“gran” ministerio. Así que la gente se
sienta en su casa esperando que Dios
deposite un millón de dólares en su regazo.
Simplemente no funciona así. También,
escucho continuamente de personas que han
renunciado a sus trabajos y se han ido en
bancarrota sólo porque pensaron que habían
sido llamados a un ministerio. Puede que
hayan sido llamados, pero le puedo decir que
toma años de fiel trabajo, tanto en un
trabajo secular para sostenerse a si mismo y
a su familia y en un ministerio al mismo
tiempo, antes de que Dios lo mueva a una
posición donde el ministerio mismo pueda
sostenerlo. Recuerde, aún el apóstol Pablo
tenía que trabajar haciendo tiendas.
¿Qué
está haciendo para mostrarse fiel en las
pequeñas cosas? ¿Dejó la escuela? Entonces
regrese y termínela. Dios demanda ese tipo
de disciplina en su vida antes de que pueda
avanzar.
Clave:
Dios siempre probará a sus siervos con cosas
pequeñas y desanimadoras antes de que Él
abra puertas más grandes para ellos.
Muchas
personas nunca entran en su propio
ministerio porque no ayudan primero a
alguien más. Daniel y yo hemos estado
probando terreno en esta área para muchas
personas. Desafortunadamente casi todos
fallaron la prueba. Dios los envió para que
nos ayudaran, pero no hay nada glamoroso
acerca de ayudar en un rancho. Es trabajo
duro y muchas veces sucio cuidar el ganado,
las gallinas, la tierra y los animales.
Siempre, después de unas pocas semanas o
meses estas personas se enojaron porque
querían viajar y estar frente a una
audiencia en el púlpito. No estaban
dispuestos a mostrarse fieles en lo que le
pertenecía a alguien más. Casi todos nos
robaron mucho, trabajaban bajo la creencia
de que lo que era nuestro era también de
ellos con derecho. A NINGUNO de ellos Dios
los ha avanzado en su ministerio porque
reprobaron la prueba.
Clave:
Dios lo probará. Debe ser fiel en lo que le
pertenece a alguien más antes de que Dios le
de lo que es suyo.
-
Miedo
“Mira que te mando que te esfuerces y seas
valiente; no temas ni desmayes, porque
Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera
que vayas.” Josué 1:9
Seguir
a Dios en fe implica tomar riesgos. El
miedo es un gran obstáculo para que entre en
su llamado. Debe confiar en Dios y estar
dispuesto a tomar riesgos. Dios puede
permitir que tropiece y caiga, que sea
engañado y cometa errores. Debe confiar en
Él a través de todo esto. Recuerde, ¡Dios
nos enseña lecciones valiosas a través de
nuestros errores! Si no puede vivir con el
entendimiento de que Dios no siempre lo
tendrá en perfecto estado, o de que no
siempre evitará que algo malo suceda en su
vida, entonces no puede entrar en ningún
tipo de Ministerio para Él. (Vea nuestro
boletín de mayo 2004 acerca de la “Victoria
Sobre el Miedo.”
-
Duda
“Pero pida con fe, no
dudando nada; porque el que duda es
semejante a la onda del mar, que es
arrastrada por el viento y echada de una
parte a otra.
7 No
piense, pues, quien tal haga, que recibirá
cosa alguna del Señor.”
Santiago 1:6-7
Mientras más duda, más pierde. Dios no
puede obrar en su vida mientras permita que
su mente esta llena de dudas. Créame, a
Satanás y a sus demonios les encanta poner
dudas en nuestras mentes. Por eso es que se
nos ordena que llevemos cautivo todo
pensamiento en 2 Cor. 10:5
Clave: Si
es fiel en llevar todo pensamiento cautivo y
rechaza las dudas, Dios lo hará pasar el
periodo de prueba mucho más rápidamente y
abrirá la puerta al trabajo que lo ha
llamado a hacer.
-
Haraganería y falta de disciplina
“Por lo cual te aconsejo
que avives el fuego del don de Dios que está
en ti por la imposición de mis manos.” 2 Tim.
1:6
Jesús
nunca llamó a uno de los limosneros de la
calle para ser uno de Sus discípulos. No,
sólo llamó a hombres trabajadores. Lleva
trabajo el lograr algo, y mucho trabajo.
Si es haragán, le gusta dormir hasta
tarde, le gusta tomar muchos días de
enfermedad en el trabajo, llega
frecuentemente tarde al trabajo, no avanzará
en su trabajo. ¡NI Dios lo avanzará en Su
reino! Todo se resume en esa palabra que
muchos odian –
¡T-R-A-B-A-J-O! Tiene que estar dispuesto
a trabajar duras y largas horas con pequeños
placeres para avanzar ya sea en sus dones
naturales o dones espirituales.
Al
estar ocupados, es fácil no pasar el tiempo
necesario en nuestra relación con Dios. Por
ello, rápidamente nuestra vida de oración se
encoge, y nuestra vida espiritual se seca.
Una de las batallas más grandes que cada
Cristiano tiene que luchar es el mantener
tiempo regular y adecuado (por lo menos una
hora) diariamente en la palabra de Dios y
oración.
“Nadie hay que invoque tu nombre, que se
despierte para apoyarse en ti; por lo cual
escondiste de nosotros tu rostro, y nos
dejaste marchitar en poder de nuestras
maldades.” Isaías 64:7
Muchas
veces corremos por todos lados buscando que
alguien nos avive en el Señor. El
avivamiento es nuestra propia
responsabilidad personal. Es nuestra
responsabilidad agitarnos en el Señor. Si
necesita que alguien más lo haga por usted,
entonces no está calificado para trabajar a
tiempo completo para el Señor.
Clave:
Mucha auto disciplina es requerida por Dios
en cada área de nuestra vida. Esta es una
clave para liberar las bendiciones de Dios
en nuestras vidas y ministerios.
Claves Finales
Normalmente
toma años de preparación antes de que pueda
conocer claramente su llamado.
Pero:
Dios lo usará en cada paso del camino
Recuerde:
Mientras más grande es el llamado, mayor
será el tiempo de preparación. Estamos en
una sociedad instantánea. Estamos
orientados a números y resultados. Dios
está interesado en carácter y las actitudes
del corazón y la fe.
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