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Prosiguiendo a la Meta

 
 

Enfrentémoslo.  ¡La vida no es fácil!  Jesús nunca nos prometió que sería fácil.  De hecho, nos prometió que tendríamos sufrimiento.  Tenemos numerosas escrituras al respecto que son muy difíciles de poner en práctica.  Por ejemplo:

 Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halleís en diversas purebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia”.  Santiago 1:2-3

O,

“En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifiestado Jesucristo,...”  1 Pedro 1:6-7 

Yo no sé usted. Pero cuando estoy en medio de una prueba, encuentro muy poco gozo. Cuando ha perdido su trabajo y se enfrenta a la bancarrota.  Cuando acaba de perder a un ser querido.  Cuando su hija se rebela y le acaba de decir que se encuentra embarazada sin estar casada, o ha sido arrestada (o) por algún crimen.  Cuando repentinamente lo ataca un enfermedad grave.  La lista continúa.  ¡El dolor y las aflicciones son reales! Dios espera que nosotros experimentemos estas situaciones desagradables.  Por eso es que Pedro habla de “afligidos en diversas pruebas”.  Estas cosas causan dolor y aflicción. 

Cuando este tipo de pruebas vienen a nuestras vidas, tenemos, básicamente dos opciones.  Uno, podemos enojarnos con Dios por permitir que tales cosas nos sucedan, o dos, podemos “proseguir a la meta”. La mayoría de nosotros, cuando ocurre una prueba en nuestra vida, nos volvemos a Dios en oración, pidiendo ayuda.  Pero el problema es, que si Dios no se mueve rápidamente para aliviar nuestra aflicción o solucionar el problema, tendemos a frustrarnos y enojarnos.Cuando nos enojamos con Dios perdemos comunión con Él y perdemos nuestra fe.  Terminamos alejándonos de la fuente de  ayuda que tanto necesitamos - Dios mismo. 

La opción número dos es mucho mejor.  Podemos optar por “proseguir a la meta” ¿Qué quiero decir con ello?  El apóstol Pablo escribió al respecto: 

“Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.”       Filipenses 3:13-14 

Miremos a dos partes importantes de estos versículos.  Pablo está diciendo que no importa qué dificultades vengan a su vida, no importa el dolor o pena, él continúa hacia delante.  El continúa “prosiguiendo a la meta”.  En otras palabras, Pablo mantiene su mente puesta en la meta.  ¿Qué meta?  El “supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.” Es decir, la eternidad.  Nuestras vidas aquí en la tierra son muy cortas comparadas con toda la eternidad.  El salmista escribió acerca de esto cuando dijo: 

“El hombre, como la hierba son sus días;

  Florece como la flor del campo,

  Que pasó el viento por ella, y pereció,

  Y su lugar no la conocerá más.”     Salmos 103:15-16

 

“El hombre es semejante a la vanidad;

  Y sus días son como la sombra que pasa.”    Salmos 144:4

 

“Voz que decía:  Da voces.

  Y yo respondí: ¿Qué tengo que decir a voces?

  Que toda carne es hierba,

  Y toda su gloria como flor del campo.

  La hierba se seca, y la flor se marchita,

  Porque el viento de Jehová sopló en ella;

  Ciertamente como hierba es el pueblo.

  Sécase la hierba, marchítase la flor,  Mas la palabra del

  Dios nuestro permanece para siempre.”  Isaías 39:6-8

Esta es la idea que dan las escrituras ¡La vida es corta!  Nuestros días aquí en la tierra son pocos.  ¡Pero la eternidad es para siempre!  Comparada con la eternidad, nuestra vida no es nada.  Todo lo que nos pasa aquí en la tierra, sea bueno o malo, es sólo temporal.  ¡La eternidad es lo que cuenta!  

Esto es lo que debemos mantener activamente  en nuestras mentes cada día.  ¡La eternidad es lo que cuenta! Todo el propósito de nuestra vida aquí en la tierra es determinar lo que sucederá en nuestra eternidad.  Podemos vivir para pasar la eternidad en el cielo, o podemos vivir nuestra vida de manera que pasemos la eternidad en el infierno.  La decisión es nuestra. Al “proseguir a la meta”, el apóstol Pablo seguía recordándose a si mismo de que su vida aquí en la tierra tenía  un solo propósito – trabajar para obtener el premio. El premio es el “supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.” Es decir, pasar la eternidad en el cielo con Dios. Solamente cuando logremos entender lo que el premio es en sí,  consideraremos que vale la pena pelear por él.  Eso es lo de lo que quiero hablar aquí.  Quiero animarlo.  No importa que tan difícil su vida sea ahora, manténgase esperando ansiosamente este premio.   Siga  trabajando por él, y siga recordándose a si mismo de que nada aquí en la tierra pueda compararse con ese premio.  

El Premio

 Hace muchos años, tuve el privilegio  de sentarme y  hablar con un ángel por dos horas.  Fue durante la época más difícil de mi vida.  ¡Estaba en una batalla de vida o muerte!  Escribí un poco sobre ello en mi primer libro, Él vino a dar Libertad a los Cautivos.  De cualquier manera, durante esta conversación, de algún modo salió a flote el tema de la eternidad. El ángel hizo un comentario acerca de ser mi sirviente en el cielo, en el futuro. (Hebreos 1:14 habla sobre los ángeles siendo ministros, o sea, sirvientes nuestros) Cuando el ángel hizo ese comentario, sacudí mi cabeza y dije: “Yo no quiero ningún sirviente en el cielo. Tendré un cuerpo glorificado, nuncar tendré cansancio o enfermedad.  No necesitaré que nadie me ayude ¡y lo más seguro es que no quiera sirvientes!”  El ángel me miró sorprendido y se rió. Luego dijo,

“¿Qué piensas que estarás haciendo en el cielo?

¿Sentarte en una nube y tocar un arpa?  NO, ¡te digo que estarás tan ocupada que necesitarás toda la ayuda que puedas conseguir!

 Su comentario se quedó conmigo y medité y traté de descifrarlo.  Eventualmente, según buscaba al Señor, Él empezó a mostrarme más acerca de cómo será nuestra vida en el cielo.  Quiero compartir esto con usted.  Primero, miremos un par de escrituras. 

“Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado,

  Y el principado sobre su hombro;

  Y se llamará su nombre Admirable, Consejero,

  Dios fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.

  Lo dilatado de Su imperio y la paz no tendrán

  Límite, sobre el trono deDavid y sobre

  Su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio

  Y en justicia desde ahora y para siempre.

  El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.”                                                                                                                             Isaías 9:6-7

 “Él, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.”      Santiago  1:18

 Veamos primero la palabra primicias. ¿Qué significa? Cuando Dios les dijo a los hijos de Israel que trajeran sus primicias como sacrificio a Él, Él quiso decir la primera manzana del árbol, las primeras uvas de la viña, el primer ternero de una vaca, el primer cordero de una oveja, etc.  El significado completo de la palabra primicia es el primero de muchos. En otras palabras, más fruto vendrá después del primero.  Por tanto, Santiago nos dice que nosotros los Cristianos somos las primeras de muchas criaturas que vendrán después de nosotros.  Verá, Dios se deleita en la creación.  ¡Él no se va a detener con la creación de seres humanos y esta tierra!

La escritura en  Isaías nos dice que “Lo dilatado de Su imperio y la paz no tendrán límite” ¡El reino de Jesucristo seguirá creciendo sin detenerse por toda la eternidad!  Tan pronto como todo se concluya aquí en la tierra, Dios empezará a crear de nuevo.  Creará nuevas  criaturas y nuevos mundos.  El seguirá creando a través de toda la eternidad.  La escritura dice,  “¡Desde ahora y para siempre!   Para siempre significa por toda la eternidad, sin fin.

¿Qué sobre nosotros?  Somos las primicias de toda esta vasta creación que continuará por siempre y para siempre.  Miremos estas dos escrituras:

“Palabra fiel es esta: Si somos muertos con Él,

  también viviremos con Él;

  Si sufrimos, tambien reinaremos con Él;

  Si le negaremos, el también nos negará.

  Si fueremos infieles, el permanece fiel;

  El no puede negarse a sí mismo.”    2 Timoteo 2:11-13 

“El  Espíritu Mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios, Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con Él, para que juntamente con Él seamos glorificados.”   Rom. 8:16-17

 ¿Entiende la enormidad de lo que la palabra de Dios está diciendo? Nosotros los Cristianos, somos “coherederos con Cristo” Si soportamos el sufrimiento fielmente aquí en la tierra “reinaremos con Él.” En toda la vasta e infinita creación, en todos los nuevos mundos y criaturas que serán creados en el futuro por toda la eternidad, nosotros, usted y yo, tenemos el privilegio de ser de la clase reinante.  Reinaremos con Cristo.  ¡Jesus será el Rey de todo, y reinaremos con Él! ¡Ninguna otra criatura de toda la eternidad tendrá alguna vez el privilegio que nos ha sido dado!  Somos literalmente hijos de Dios por adopción.  ¡¡¡Somos los propios hijos de Dios, herederos del gran reino siempre creciente de Dios, para reinar juntamente  con  Cristo sobre él!!!!! No puedo poner los suficientes signos de exclamación para hacer que entienda este concepto.

  Cuando el apóstol Pablo entendió este concepto de Dios, exclamó:

“Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la Gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.  Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios.”        Romanos 8:18-19

 Note la palabra en plural aquí:  “Hijos de Dios”  Eso, queridos hermanos y hermanas ¡se refiere a usted y a mí!  Nada de lo que sufrimos aquí en la tierra puede siquiera empezar a compararse con las riquezas que experimentaremos en el cielo.  Así que, cuando esté en medio de una prueba, un sufrimiento, o un dolor terrible, mire hacia arriba y empiece a proseguir a la meta.  Recuérdese a sí mismo de que usted es un rey en entrenamiento.  Dios ha permitido que las batallas vengan a nuestras vidas por una razón.  Van a entrenarnos y a fortalecer nuestra fe, ¡y prepararnos para el trabajo maravilloso que tendremos en la eternidad.  

¿Habrá niveles de autoridad en este reino que vendrá en la eternidad?  ¡Apueste a que sí!  La palabra de Dios lo pone muy claro.  Como vivamos nuestra vida aquí en la tierra determinará como viviremos nuestra vida en la eternidad.  Determinará nuestra posición en el reino de Dios.  ¿Piensa que seremos  todos iguales?  Piense otra vez.  Habrá recompensas y pérdidas cuando lleguemos al cielo, todo dependerá de cómo vivamos aquí en la tierra. 

“Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba segun lo que haya hecho mientras estaba  en el cuerpo, sea bueno o sea malo.”     2 Corintios 5:10 

“Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declararará, pues por el fuego será revelada, y la obra de cada uno cual sea, el fuego la probará.  Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa.  Si la obra de alguno se quemare, el sufrirá pérdida, si bien el mismo será salvo, aunque así como por fuego.”   1 Corintios 3:12-15 

Todas nuestras obras serán probadas por el fuego de Dios.  Si hemos vivido aquí en la tierra fiel y agradablemente al Señor, entonces recibiremos recompensas.  Reinaremos con Cristo. 

En Mateo 25, Jesús da un ejemplo de cómo será el reino de Dios.  En él los siervos son probados.  El que pasa la prueba y vive de manera provechosa para Dios, recibe una recompensa.  Esto es lo que queremos poder escuchar de Jesús cuando vengamos ante su tribunal  de juicio:

“Y su señor le dijo:  Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te ponder; entra en el gozo de tu señor.’”     Mateo 25:21

Este es el premio del cual hablaba el apóstol Pablo a los Filipenses que citamos al principio.  TENEMOS que recordarnos a nosotros mismos diariamente de proseguir a la meta.  Tenemos que recordar lo que es la eternidad.  Eso pone todo en  la perspectiva correcta. Si quitamos nuestros ojos de la eternidad y miramos solo lo que pasa aquí en la tierra, nos desanimaremos y enojaremos.  Hermanos y hermanos, por favor anímense.  Mantengan sus ojos en el premio.  Recuerde que la vida aquí es muy corta.  Todos los problemas que hay aquí son solo temporales.  ¡Lo que cuenta es la eternidad!  No se pierda esta maravillosa oportunidad que Dios nos ha dado! 

La palabra de Dios dice:

“Cosas que ojo no vio, ni oído oyó,

  Ni han subido en corazón de hombre,

  Son las que Dios ha preparado para los que le aman.”         1 Corintios 2:9

 No podemos imaginar las cosas maravillosas que nos esperan en la eternidad.  Solo he podido darle un pequeño vistazo, según Dios me lo dio a mí.  ¡No se lo pierda! 

Un reporte de alabanza y una solicitud de oración

Terminamos todo el trabajo de cemento para nuestro centro de conferencias este mes.  Alabamos a Dios por ese adelanto.  Ahora le pedimos que ore específicamente con nosotros por la venta de una porción de propiedad.  Un  caballero ha acordado, tentativamente, en comprar la tierra y el cierre se espera para Junio.  Por favor ore para que todo pueda ser finalizado sin ningún problema.  Esta venta nos proveerá el dinero para terminar el centro de conferencias.  Cuando este acabado podremos tener conferencias de enseñanzas profundas y reuniones de campo.

 Testimonios

 “¡Saludos!

La información que escribieron en la carta de este mes (Marzo) es “exactamente” maravillosa.  La sabiduría sencilla que hay en esa información abre una nueva y completa perspectiva cuando se ve desde el punto de vista de Dios.”   DP de GA

“Soy Nuevo a su sitio y acabo de leer el artículo de la carta informativa aceca de “fundamentos” Fue muy motivante para mi.

Ya que atravesamos una época de ¨prueba de nuestra fe”.  A través del día me daba ánimos a mi mismo con su mensaje y descansaba en Su provision sabiendo que mi fundamento es Cristo y no la ilusión de seguridad del mundo.  Quería que supieran que su esfuerzo es valioso para mí.”   C.

 “Acabo de completar tres de sus libros.  Preparémonos para la Guerra, Maldiciones sin Quebrantar y Como llegar a ser una vasija para Honra.  ¡Decir que la información ha cambiado mi vida sería decir muy poco!  Estoy en el proceso de limpiar cada área de mi viday ser obediente a Su palabra.” S.

 

Love Offerings

 Somos un ministerio patrocinado por fe.  Dependemos de su amor y obediencia a Dios para continuar y expander este ministerio.  Nuestra necesidad se ha incrementado este mes porque he tenido unos problemas médicos que han sido bastante caros, y nunca hemos podido pagar aseguranza médica  También hemos tenido gastos extras ya que hemos abierto nuevos sitios de Internet en Portugués y Español.

 Le Pedimos que ore acerca de sostenernos.  Oramos para que Dios les conceda a cada uno de ustedes Sus ricas bendiciones según da a nuestro ministerio. 

  

Forma de Orden

 

____________ copias de Standing on The Rock

 

$13 por copia

  más:  $2.50 por 1 copia

            $4.00 por 2-3 copias

            $5.00 for more (para envío)

 

Enviar a:  ____________________________

 

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Rev. Daniel Yoder

Rebecca (Brown) Yoder, M.D.

Ministerios de Alcance Guerreros de la Cosecha

P.O. Box 65

Clinton, AR  72031

 

 
     
 
 
 
 
 
 
 
     
     
     
   
 
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