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 Boletín Mensual

Volúmen 4  Edición  7

Mayo 2005

LA PALABRA DE CONOCIMIENTO

(Segundo boletín de enseñanza de los dones espirituales del Espíritu Santo, 1

 Corintios 12)

 La palabra de Conocimiento es una revelación de información sobrenatural pertinente a una persona o a un evento, dado con un propósito específico,  usualmente tiene que ver con una necesidad inmediata.

 

Como un nuevo Cristiano, yo Daniel, tenía dificultades con estos dones.  Al ir de iglesia en iglesia y de reunión en reunión, con cada reunión me confundía más y más.  Casi en todas las reuniones, alguien tenía una palabra de Conocimiento que darme, y todas eran diferentes.  Recibí tantas palabras de lo que se suponía que tenía que hacer para el Señor, que tenía suficiente como para vivir diez vidas.  Cuando le preguntaba al pastor o a alguno de los ancianos, me decían:  “¡Esto es lo que Dios desea para tu vida!”  Esto continuo así hasta que finalmente me senté y me determiné a escudriñar La Palabra por mi mismo, para poder descubrir como los dones del Espíritu Santo deben operar.

 

Para darle un ejemplo de cuan confuso era, déjeme compartir con usted las  palabras que me dio un hombre de alta reputación en las iglesias carismáticas grandes.

 

Hace como 17 años, estaba en una reunión en la ciudad de Kansas en Missouri. Y me encontré sentado por casualidad en la tercera fila, a la par de una joven muy atractiva.  Los dos estábamos muy bien vestidos.  Habíamos estado hablando acerca su Biblia, y de cual seria  la Biblia más apropiada para un joven Cristiano.  Sentados, platicamos por casi una hora antes de que la reunión iniciara.  Un poco antes de que el grupo de alabanza comenzara a entonar los cánticos, un hombre joven vino, pidió disculpas y se sentó al otro lado de la señorita con la que yo había estado platicando.  El hombre estaba vestido con su uniforme de mecánico y era obvio que acababa de salir del trabajo.  La joven lo saludo con un abrazo y le dio un apretón de manos (yo no pensé mucho de esto ya que así se saludan muchos en las comunidades carismáticas,  ni tenía idea de cual fuera su relación). 

 

Después de las alabanzas, el pastor presentó al profeta y pastor invitado.  Su mensaje fue bueno y parecía muy bíblico.  Al finalizar dijo que tenía palabras para varios hijos de Dios y empezó a darlas en todo santuario.  Cuando vino a nuestra área, nos pidió a ambos, a la joven y a mi, que nos pusiéramos de pie y que nos tomáramos de las manos y nos comenzó a dar palabras de Conocimiento que supuestamente Dios tenia para nosotros,  Estas fueron sus palabras exactas:

 

“Dios les ha llamado a ustedes dos a un ministerio y serán movidos e instalados en una escuela para profetas”  Continuó hablando y nos dijo que teníamos que impartir la verdadera Palabra de Dios a Su pueblo. Nos dijo que tendríamos 3 hijos y que el primero  sería un varón.  Al voltearme a ver a esta bella mujer, lágrimas corrían por sus mejillas, y el maquillaje de ojos le  manchaba el rostro.  Yo pensaba que ella lloraba de gozo,  y tambien pensé, “si Dios tiene a esta bella mujer para que sea mi esposa, bendito sea Su santo Nombre!!”

 

Y así continuó el profeta, hablándonos de todas las cosas que haríamos como un equipo de esposos.  Como después de 10 minutos, la joven se desplomó, entre el mecánico y yo.  Al tratar de levantarla, el profeta gritaba y exclamaba, y alababa, y aplaudía y hacia de todo y cualquier cosa que uno pueda imaginarse.

 

La joven, finalmente se logró poner de pie y con voz temblorosa le pregunto al profeta que si eso significaba que tendría que divorciarse de su esposo, y señaló al mecánico, para casarse con este hombre, y me señalo a mí.  El profeta no le respondió, continuó dando palabras de Conocimiento por toda la iglesia. Mientras la joven se quedo sentada aturdida y confundida.

 

Hermanos y hermanas, esto me ha ocurrido tantas veces, no solo sobre matrimonio, sino que también acerca de otras cosas.  Es por eso que deseo enseñarles cuales son los verdaderos dones del Espíritu Santo, que son realmente, y como es que funcionan.

 

La Palabra de Conocimiento

 

¡Lo que no es!

 

1.                  No es un Conocimiento natural.

Este don no es educación, que es solamente la asimilación de más conocimiento natural.  Este no es un don de enseñanza, que es la transferencia de conocimiento puramente natural.  No es psicología, ni tampoco ciencia de la mente.  Todas estas cosas las pueden realizar personas que ni siquiera tienen el Espíritu Santo en ellos.

 

2.                  Tampoco es que le adivinen su futuro.

 

Este don no es para adivinar el futuro, porque la palabra de Dios lo prohíbe y condena, y nos dice que proviene del diablo.  El diablo falsifica los dones del Espíritu Santo, y quiere hacer creer que la lectura y adivinar el futuro se parezcan a la palabra de Conocimiento, pero hay una diferencia.  Si una persona que adivina el futuro sabe cualquier cosa sobre el futuro de manera sobrenatural, puede tener la certeza que no es el Espíritu Santo supernatural de Dios que les da ese conocimiento.  El diablo usa a los adivinos para decirle algo que lo preocupará,  que destruirá su hogar, o que le romperá el corazón, al igual que a la joven que estaba sentada a mi lado.  El diablo quiere destruir tus finanzas (mientras el se enriquece) y arruinarte tu futuro.  Pero Dios, por medio de la palabra de Conocimiento, lo hace para edificar a Sus siervos en esas áreas. 

 

3.                  No es un don de todo Conocimiento.

 

La Palabra de Conocimiento no es lo mismo que el don de Conocimiento, pero si una palabra de Conocimiento dada por el Espíritu Santo.  Dios no nos da todo Su Conocimiento, pero si unas palabra (parcial) ocasionalmente (no todo el tiempo), aunque lo parcial será cambiado a un todo durante la edad perfecta cuando le conozcamos a El  tal y como nosotros seremos conocidos ( 1 Corintios 13:9-10)

 

4.                  No es la habilidad de hacer conjeturas.

 

Este don no se trata de hacer buenas suposiciones, de tener una buena imaginación, ni tampoco es algo que provenga de la mente.  No funciona a través de nuestra mente, al igual que tampoco lo es el hablar en lenguas.  Dios nos habla a nuestro espíritu por Su Espíritu sin la ayuda de nuestra mente natural ni de nuestros oídos – es algo que simplemente lo sabe, eso es todo.

 

5.                  No se trata de un simple Conocimiento acerca de Dios.

 

Este don no es Conocimiento de La Palabra de Dios (aunque ello es bueno y necesario).  El Conocimiento de La Palabra de Dios viene de estudiarla, aprenderla, de escucharla, y por experiencia.  Por ejemplo, el sacerdote Elí tenia un amplio Conocimiento de Dios y de Su Palabra a través de la experiencia: pero al pequeño Samuel, que no tenía ninguna, le fue dada una Palabra directamente del Trono de Dios, por el Espíritu Santo.  Elí habia llegado a tal punto que no tenia una visión abierta y ya no podía recibir palabras directamente del Señor.

 

“Y Samuel no había conocido aún a Jehová, ni la palabra de Jehová le había sido revelada... Y Jehová dijo a Samuel: He aquí haré yo una cosa en Israel, que a quien la oyere, le retiñirán ambos oídos. Aquel día yo cumpliré contra Elí todas las cosas que he dicho sobre su casa, desde el principio hasta el fin.  Y le mostraré que yo juzgaré su casa para siempre, por la iniquidad que él sabe; porque sus hijos han blasfemado a Dios, y él no los ha estorbado.  Por tanto, yo he jurado a la casa de Elí que la iniquidad de la casa de Elí no será expiada jamás, ni con sacrificios ni con ofrendas.”

Samuel 3:7, 11-14

 

6.                  No es un don vocal

 

No es un don vocal, ya que hace que usted sepa cosas en lugar de hablarlas.  Si alguien habla una palabra de Conocimiento después que el Señor se la haya dado a el o ella, esa parte vendrá bajo otra categoría de ministerio tal como la enseñanza, la exhortación o la predicación.

 

 

¡¡¡Lo Que Sí es !!!

 

  1.  Definición.

 

El don espiritual de la Palabra de Conocimiento es conferir ciertas cosas de la mente de Dios, los cuales a El le ha placido revelar a algunos de Sus siervos de manera sobrenatural por medio de Su Espíritu Santo.  Es solo una Palabra, o una porción del vasto e infinito almacenaje del Conocimiento de Dios.

 

  1.  Métodos.

 

Dios nos habla de diversas maneras, tales como en sueños, visiones, revelación, o incluso con voz audible.  Siempre es transmitida de manera sobrenatural tal como con cualquier otro don.  Esta totalmente fuera del control de los siervos de Dios el como, cuando el/ella lo recibirá.  Esto no es algo que se recibe de manera rutinaria, ¡ni cuando el siervo lo desee recibir!  Por ejemplo, la mayoría de los siervos de Dios continuarán ministrando y hablando supuestas palabras de Conocimiento aun después de que el Espíritu Santo les ha dejado de hablar.  Es entonces cuando están operando estrictamente en la carne, en lugar de bajo la unción sobrenatural de Dios.  Necesitamos tener mucho cuidado con respecto a recibir tales palabras de Conocimiento.  Siempre tenemos que orar y pedirle a Dios que nos lo confirme de una u otra manera para poder saber si son ciertas o no, y siempre asegurarse que estén alineadas completamente con la Palabra escrita de Dios, La Biblia.  (Muy frecuentemente, el siervo de Dios esta bajo tal presión por las expectativas de la gente, que el/ella caen en la trampa de ministrar en la carne.  Tales palabras únicamente son para agradarle a la carne y para endulzarles el oído, pero no les son gratas a Dios, ni tampoco provienen de Él.

 

  1.  Habilidades.

 

Este don puede revelar adonde, las condiciones, la naturaleza, los pensamientos, de una persona, animal, de algún lugar o cosa, aun cuando sea imposible saberlas por medios naturales.

 

  1. Propósitos.

 

Nos permite ver el corazón, la mente o la naturaleza de un hombre y conocer sus secretos e intenciones.  Ha ayudado a encontrar objetos perdidos, tal como en 2 Reyes 6, pero su función principal es para poder rescatar las almas perdidas como el libro de los Hechos.

 

Ejemplos Biblicos:

 

  1. Samuel.   Encontramos ejemplos de la palabra de Conocimiento a través del Antiguo Testamento.  En 1 Samuel 9 y 10 vemos  al menos unas dos docenas de cosas que Dios le reveló a Samuel a través de La Palabra de Conocimiento.  Samuel le dijo a Saúl todo lo que tenía en su corazón.  Le dijo muchas cosas acerca de él mismo.  Samuel sabía que Saúl estaba buscando a sus burros; que se le habían perdido desde hacia tres días; que ya los habían encontrado; que el padre de Saúl se había ido preocupado al irse de la casa; que Dios había escogido a Saúl para que reinara sobre Su pueblo; que el debía ungir a Saúl como rey; que Saúl salvaría al pueblo de las manos de los filisteos; la hora del día en que se encontraría con Saúl; que Saúl encontraría a dos hombres al irse; que los dos hombres le hablarían a Saúl; que Saúl encontraría a tres hombres cuando subiera a Betel; que uno de los tres hombres llevaría a tres niños; que se encontrarían en Tabor; que uno de esos hombres llevaría tres panes; que otro llevaría una botella de vino; que saludarían a Saúl; que a Saúl le iban a dar dos panes; que Saúl vendría al monte de Dios; que llegaría a la ciudad; que se encontraría con un grupo de profetas; que estos profetas llevaban instrumentos musicales (un salterio, un arpa, etc.); que el grupo profetizaría; que el Espíritu de Dios descendería sobre Saúl; que Saúl profetizaría junto a ellos; y que Saúl seria transformado en otro hombre.  Todo esto le fue revelado al profeta Samuel por La Palabra de Conocimiento

 

  1. Ananías.  El don de La Palabra de Conocimiento también se encuentra en El Nuevo Testamento.  En Hechos 9:11-16 el Señor le habla a Ananías y le da el nombre de un hombre ; la casa exacta adonde el hombre se encontraba; el nombre del hombre que allí vivía; el nombre de la calle donde la casa estaba ubicada; el nombre del pueblo de donde era Pablo; que Pablo se encontraba orando; que Pablo estaba ciego; que el nombre de Ananías ya le había sido revelado a Pablo; que ya Pablo sabia que Ananías le impondría las manos; que oraría por el para que recuperara la vista; y que oraría para que Pablo recibiera al Espíritu Santo; que Pablo (todavía llamado Saulo) había sido escogido por Dios para que sufriera por el Señor; y que Pablo tenia un llamado para que su ministerio fuera con los gentiles.  La Biblia dice que “Dios le hablo a Ananías,” pero el hombre natural siempre esta dispuesto a desacreditar tales informes.  Nuestro lado carnal siempre trata de buscarle una explicación a tales cosas, tales como una ilusión o que tales cosas provienen del diablo.  La mente carnal (natural) no esta sujeta a la Ley o a Dios.  Esta en enemistad con Dios (Romanos 8:7).  Sin embargo, cuando Ananías hizo lo que Dios le dijo, ¡se dio cuenta de que todo era cierto!

 

  1. Pedro.  En Hechos 10:9-7, Pedro recibe una Palabra de Conocimiento mientras se encontraba orando en la azotea de una casa.  El Espíritu de Dios le mostró que habían tres hombres que lo andaban buscando; que el Señor los había enviado; que Dios le había concedido la salvación a los gentiles; y que todas las personas eran iguales a los ojos de Dios.  Si Pedro hubiera asistido al colegio durante toda su vida, nunca habría aprendido tal Conocimiento por métodos naturales.  EL DIOS QUE TODO LO SABE LE DIO ESTE CONOCIMIENTO A PEDRO, y le ayudó a que toda la familia de Cornelio fuera salva.

 

Hay muchos ejemplos mas de La Palabra de Conocimiento a través de La Biblia – cuando usted los busque se asombrará.  También podrá ver un patrón – tales Palabras son para la edificación del Reino de Dios y para la salvación de las almas – NO para edificar la carne de ningún hombre, diciéndole que hará grandes cosas ¡o que será muy rico!

 

Con respecto a la joven pareja de la que hable antes, ellos dos y yo fuimos a hablar con el Pastor y con el profeta después del servicio. Yo le pregunte (al profeta) como era posible que esa palabra se cumpliera.  “Después de todo, esta joven señora esta felizmente casada y Dios no cree en el divorcio” le dije.  En lo que a mi concierne, su respuesta me pareció morbosa.  “Bueno, puede que tu esposo caiga muerto de un ataque al corazón o sea atropellado por un tren.  Yo no sé cómo ocurrirá, eso es entre ustedes y Dios” fue su respuesta.  El Pastor de esa iglesia únicamente asintió con la cabeza, indicando que estaba de acuerdo.

 

Lo ultimo que supe, fue que la joven pareja se había trasladado a otra iglesia, en otra ciudad y que tuvieron cuatro hijos y que son muy felices y que continúan casados.  Desde ese entonces, claro, yo también he estado felizmente casado con Rebecca por ya 15  15 años.

 

Hasta este día ese profeta no cree que yo sea un verdadero cristiano porque no escuche sus palabras ni me casé con esa joven.

 

A veces tenemos que ser como ese viejo y sabio búho, y preguntar: “¿¿¿Quieeeeeen – Yooooooooooo??!!!”

 

 

Ofrendas de Amor

 

Mientras yo me encontraba ministrando en San Juan de Puerto Rico, el Señor me hablo, a mi, Rebecca, y me dijo que tenía que empezar a enseñar brevemente en los boletines sobre el tema de dar en Su Reino.  En estos últimos años, desde que el Señor nos dijo a Daniel y a mí que dejáramos nuestros trabajos seculares y que viviéramos por fe, hemos recibido un curso intensivo sobre los principios de Dios para dar.  El Señor me indico  que ya es tiempo de que yo comience a compartir con ustedes algo de lo que hemos aprendido.  ¡Daniel y yo si que hemos aprendido en la escuela de golpes duros!  Si nosotros no damos continuamente para el Reino de Dios tal y como El nos lo demanda de acuerdo a Sus principios bíblicos, nuestras necesidades no son suplidas!  Es tan sencillo como eso.  Nosotros creemos que los líderes de Dios no solo deben de ser los primeros en servir a los demás, sino que también ser los primeros en dar.  En el transcurso de los próximos meses estaré compartiendo con ustedes algunas de las importantes lecciones sobre dar, que el Señor nos ha enseñado a través de experiencias personales.  Es mi oración que estas les ayuden.

 

El Espiritu de la Ley vs. la Carta de la Ley

 

Hace algunas semanas recibí una llamada de un hermano que es amigo nuestro, y que es francamente muy rico.  Tan pronto como conteste el teléfono el habló en un tono de frustración total: “Rebecca, ¡Quiero que me des los versículos bíblicos exactos que aparecen en el Nuevo Testamento que dicen que yo tengo que dar el 10% de mis ingresos a mi iglesia!”

 

“Bueno, yo no puedo hacer eso, ya que hasta donde yo sé, no hay tales escrituras,” fue mi respuesta.

 

“Entonces  ¿Por qué mi pastor insiste continuamente en darnos en la cabeza diciéndonos que tenemos que dar el 10% de nuestros ingresos a la iglesia?” Me pregunto en frustración.

 

“Obviamente porque quiere tu dinero” fue mi respuesta.  El se quedó en silencio aturdido por mi respuesta tan directa. Yo continué y le di la siguiente explicación:

 

Nuestra falta de fe, y la falta de fe en el liderazgo de las iglesias, con demasiada frecuencia atan al pueblo de Dios a la Carta de la Ley, en vez de enseñarles a que operen en el Espíritu de la Ley.  Los pastores deberían de tener una gran fe de que Dios mismo les proveerá de las finanzas necesarias para sus iglesias.

 

“Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones pecaminosas que eran por la ley obraban en nuestros miembros llevando fruto para muerte.  Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra.    

¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás. Mas el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, produjo en mí toda codicia; porque sin la ley el pecado está muerto. Y yo sin la ley vivía en un tiempo; pero venido el mandamiento, el pecado revivió y yo morí. Y hallé que el mismo mandamiento que era para vida, a mí me resultó para muerte; porque el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, me engañó, y por él me mató.… !!Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?  Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.”  Romanos 7:5-11, 24-25

 

¿Que significa esto? La Ley, tal y como Dios se la dio a Moisés, define al pecado.  Lo hizo en ese tiempo y aún lo hace.  Sin embargo, ¡nuestra carne odia la Ley!  Eso se debe a que nos golpea en todo lo que naturalmente deseamos hacer.  Tenemos una porción a la cual yo llamo nuestra naturaleza pecaminosa, ¡que desea hacer lo malo todo el tiempo!  Tan pronto como nos damos cuenta, por la Ley, de que Dios quiere que hagamos algo, o que no lo hagamos, entonces nuestra naturaleza pecadora quiere hace lo malo todo el tiempo.  Obviamente, nos es imposible a todos nosotros cumplir perfectamente con la Ley.  “No mentirás”  Todos nosotros hemos desobedecido ese mandamiento! PERO, cuando Jesucristo camino por este mundo, Él obedeció la Ley a la perfección cada hora de cada día durante toda Su vida.  Fue por eso que Él pudo morir en la cruz y pagar el precio por nuestros pecados- Él no tenía ningún pecado propio que pagar.  Al momento de nuestra salvación, Jesús viene a morar dentro de nosotros, literalmente, por medio de Su Espíritu Santo.  A través de su obra en nuestras vidas cada y todos los días, que Él cambia los deseos de nuestros corazones para que deseemos hacer las cosas que le son gratas a Dios. Esto nos libera de la carta de la Ley.  Mientras antes queríamos hacer todo aquello que quebrantara la ley, ahora, por la obra de Jesús en nuestros corazones,  deseamos HACER las cosas escritas en la Ley.  Es por eso que Dios nos dice en Hebreos: 
Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice el Señor:  Pondré mis leyes en la mente de ellos,  Y sobre su corazón las escribiré; Y seré a ellos por Dios, Y ellos me serán a mí por pueblo;” Hebreos 8:10

 

Dios no quiere que nosotros intentemos obedecer Su Ley en la carne, no con nuestras propias fuerzas.  Estamos condenados al fracaso, y luego a la frustración y al enojo.  ÉL desea ayudarnos a obedecer la Ley poniendo Sus deseos en nuestros corazones.  ¡Se nos hace más fácil hacer las cosas que nosotros deseamos hacer!  Mientras mas amemos a Cristo, mantengamos nuestra mente y corazones centrados en Él y en La Palabra de Dios, más nuestro corazón deseará hacer aquellas cosas que le agradan a Dios, por ejemplo: aquellas cosas de la Ley. De eso se trata funcionar bajo el Espíritu – es Dios haciéndolo por nosotros por los deseos que Dios pone en nuestro corazón.

 

Definitivamente es necesario que sepamos lo que esta en la Ley. Pero deje de estar martillándose la cabeza, a si mismo y a otros con respecto a la Ley. Tranquilícese y concéntrese en desarrollar una relación personal con Jesucristo, pídale a Él que diariamente obre en su corazón, y entonces usted se verá a si mismo obedeciendo la Ley, no porque usted conozca la Ley, sino porque usted estará siguiendo los deseos que Dios puso en su corazón.

 

“Porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.” Timoteo 6:10

 

¡Dios sabe cuán cierto es esto para nuestras vidas!  Así que Él nos prueba con mucha frecuencia en este asunto.  Hay mucha enseñanza que se encuentra tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento.  Malaquías 3 dice:

 

¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas.  Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado. Malaquias 3:8-9

 

Claramente podemos observar en este pasaje, que para Dios es un asunto muy serio el que la gente de para Su Reino – pero no solamente el 10%.  ¡Ese monto es el mínimo!   Sin embargo, tan pronto nos enteramos por medio de la Ley de que Dios desea que le demos al menos el 10% de todos nuestros ingresos, nuestra naturaleza pecadora se rebela, y no queremos hacerlo.  ¿Cuál es entonces la diferencia entre la carta de la Ley y el Espíritu de la Ley, concerniente a este asunto del diezmo y las ofrendas?

 

La Carta – Cumple con el requisito mínimo únicamente porque tiene temor de las consecuencias si no lo hace, sin embargo odia tener que hacerlo.  Hace lo mínimo que se demanda por que piensa que así no tendrá que hacer nada más.  O quizás da únicamente porque se le ha dicho que se hará muy rico al hacerlo, y que recibirá $100.00 por cada dólar que de, etc.

 

El Espíritu – Da en abundancia por amor – para el Señor y para honrarlo a Él, y por amor a otros.  Nunca piensa en el mínimo porque da por amor y con gozo, por lo tanto nunca calcula cuanto es el mínimo.  Da conforme a los deseos de su corazón y con la guianza y mandato del Espíritu Santo.  Créame, que usted se encontrará a si mismo dando mucho mas que el 10% simplemente si da de corazón.  Un ejemplo maravilloso de esto lo podemos encontrar en Éxodos 36:

 

“Y Moisés llamó a Bezaleel y a Aholiab y a todo varón sabio de corazón, en cuyo corazón había puesto Jehová sabiduría, todo hombre a quien su corazón le movió a venir a la obra para trabajar en ella. Y tomaron de delante de Moisés toda la ofrenda que los hijos de Israel habían traído para la obra del servicio del santuario, a fin de hacerla. Y ellos seguían trayéndole ofrenda voluntaria cada mañana.  Tanto, que vinieron todos los maestros que hacían toda la obra del santuario, cada uno de la obra que hacía,  y hablaron a Moisés, diciendo: El pueblo trae mucho más de lo que se necesita para la obra que Jehová ha mandado que se haga.  Entonces Moisés mandó pregonar por el campamento, diciendo: Ningún hombre ni mujer haga más para la ofrenda del santuario. Así se le impidió al pueblo ofrecer más;  pues tenían material abundante para hacer toda la obra, y sobraba.”  Éxodos 36:2-7

 

 

Esta gente dio de corazón, no por la Ley.  Dios movió los corazones de los artesanos  Y de la gente que dio.  Cuando la gente dio por el Espíritu de la Ley, en lugar de hacerlo bajo la Carta de la Ley, dieron en abundancia.  ¡Y el Señor los bendijo en abundancia!  Otro ejemplo lo podemos encontrar en  2 Crónicas 24:14 y 2 Crónicas 31:8-11.

 

¡Ciertamente creemos que la gente debería de dar generosamente y apoyar consistentemente a sus iglesias!  Sin embargo, necesita hacer deliberadamente el dar a otros de su tiempo, esfuerzos, dinero y oración, una rutina en su vida.   Se dará cuenta de que Dios le guiara a dar en todo tipo de lugares.  Yo recomiendo todos estén dispuestos a dar a cualquier momento.  Siempre ande consigo por lo menos un billete extra de $20.00 en su billetera, para poder dar donde y cuando Dios así se lo indique.  PERO, no de solamente efectivo, de lo que se necesita.  En este sentido tendrá que usar sabiduría.  Quiero compartirle un ejemplo de mi propia vida. 

 

Hace 2 meses yo me encontraba ministrando en Carolina del Norte.  Después de la última reunión fui a cenar con varias hermanas que habían asistido las reuniones.  Compartimos un momento maravilloso de compañerismo, y ya era muy tarde cuando salimos del restaurante, era casi la media noche.  Nos mantuvimos juntas en el estacionamiento agarradas de las manos, improvisando una pequeña oración.  De pronto me di cuenta de que un hombre en una camioneta se había estacionado muy cerca de nosotras y con la ventana baja, nos escuchaba.  Deje de orar y me le acerque y le dije:  “señor, le puedo ayudar”?  el hombre sonrió y me dijo:  “Bueno, he disfrutado escucharlas orar, pero tengo un verdadero problema.  Estoy aquí visitando a mi novia, y me acabo de dar cuenta que deje mi billetera en casa, y que estoy por quedarme sin combustible y no tengo manera de obtenerlo para poder hacer el viaje hasta su casa.  Señoras, ¿Podrían ustedes ayudarme? 

 

Las demás comenzaron a mover sus cabezas con un “no” pero yo le dije “Claro, me encantaría poder ayudarle”  pero debo advertirle, que no le daré dinero en efectivo, porque no tengo manera de saber exactamente para que lo ocupará.  ¿Esta seguro de que es combustible lo que quiere?” “Sí, estoy seguro” dijo el.

 

“Muy bien, hay una gasolinera como a una milla de esta autopista, yo también iré y allá nos encontraremos” le dije.  Le pedí a una de las hermanas que me acompañara para no tener que ir yo sola, en caso de que el hombre intentara hacer algo que no debiera.  Fuimos hasta la gasolinera, le llene el tanque de combustible, y después cada cual se fue por su camino.  En el camino de regreso a dejar a la hermana a su automóvil ella me pregunto, “Rebecca, con lo tarde que es, y con tanto frío, ¿porque hiciste eso?” 

 

Me quedé sorprendida, y le dije “¿y cómo podría no hacerlo?”  Ese hombre se detuvo a pedirnos ayuda porque nos vio orando.  El sabía que somos cristianas, y que los cristianos se caracterizan por dar.  Yo habría deshonrado el nombre de Jesucristo de no haberlo ayudado!  Usted debe de andar consigo la tarjeta evangelística  “Sal Del Infierno Gratis” que hemos publicado en nuestros boletines anteriores o algún tratado parecido.  Se la puede dar a alguien mientras le ayuda, y hablarles del amor de Jesucristo por ellos.

 

Tantos Cristianos deshonran el nombre de Jesucristo yendo un domingo a algún restaurante después de haber asistido a la iglesia, ser groseros con la mesera que les atiende, Y lo peor de todo es no darles ninguna propina, especialmente un propina generosa!  Hemos escuchado esto de muchas meseras en todo el país.  ¡Haga con otros como  le gustaría que ellos hicieran con usted!

 

Haga del dar un estilo de vida.  Muy pronto se dará cuenta de cuan divertido es hacerlo, ¡en verdad que si!

 

Muchos pastores viven bajo la Ley y atan a su gente a la Ley en asunto del dar, debido a su propia falta de fe, y por su propia falta de dar.  Les martillan el cerebro para que den el 10%, el 10%, el 10%... También es muy posible que una iglesia y sus lideres se vuelvan ambiciosos y codiciosos.  El liderazgo de una iglesia puede meter a la iglesia en serios problemas asumiendo muchas deudas, poner mucho personal bajo salarios, etc. Que llegan al punto de constantemente estarle exigiendo a sus miembros que les den dinero.  Por el contrario, las iglesias también tienen que dar al igual que las personas.  La iglesia esta bajo los mismos principios del Reino de dar, al igual que los individuos.  1 Corintios 16:1 nos muestra que el Apóstol Pablo esperaba que las iglesias dieran al igual que los individuos.

 

Cuando las circunstancias antes mencionadas ocurren en las iglesias, comienza la competencia entre las iglesias, y los pastores no les permiten a su gente que asistan a las conferencias de otras iglesias por miedo a perderlos, a ellos y a su dinero.  También empiezan a dejar de predicar acerca del pecado por miedo a perder a sus mayores diezmadores, y comienza una competencia amarga entre las iglesias.  ¡Esto es una abominación a Dios!

 

Desafortunadamente, también tenemos el caso de los ministros que viajan de un lugar a otro y que presionan a la gente a que les den dinero de una manera que no proviene de Dios, solo para obtener más dinero para si mismos y sus ministerios.  Cuando la gente da porque esta presionada, y no por guianza del Señor, se pierden de la bendición de Dios al ofrendar. (Hablaremos más de esto en nuestro próximo boletín).

 

¡Sea libre!  Pidale a Dios que se mueva en su corazón en el asunto de dar y deshágase de su calculadora!  Haga un habito de siempre llevar con usted dinero extra, en todo tiempo, sin importar cuanto sea su ingreso, para que este listo y disponible para Dios para que le use y pueda ayudar a otros.  Mientras más da, más querrá dar, y más le bendecirá Dios a cambio- en cada área de su vida.

 

Por favor entienda, ¡no le decimos estas cosas para que de a nuestro ministerio! ¡Queremos que usted sea bendecido! Usted debe dar adonde y como el Señor le guíe a hacerlo, y no orientado por los hombres.

 

Nosotros agradecemos profundamente a aquellos que nos apoyan.  Cuando ustedes envían sus ofrendas, nosotros les imponemos las manos y oramos por cada una de ellas, y le pedimos al Señor que a cambio bendiga en gran manera al que la envía.  Si usted nos envía una ofrenda, por favor hágalo en el sobre adjunto.

 

 

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