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Suena como algo salido
de una película, ¿verdad? Pero eso es
exactamente lo que enfrentamos – ¡Una
guerra invisible! Algunos eventos de
las reuniones en las que hablé en Junio me
recordaron abruptamente de que necesitamos
regresar y revisar las normas principales
regularmente. Un buen soldado continuamente
revisa y practica con su pistola y otras
armas. Constantemente perfecciona sus
habilidades para estar en óptima condición.
Él no simplemente aprende a cómo disparar el
arma y luego no la vuelve a usar hasta que
se enfrenta con un enemigo. Si ese fuera el
caso, sería muerto rápidamente en combate.
Desafortunadamente, eso es exactamente lo
que les esta sucediendo a los Cristianos.
Estan siendo muertos o terriblemente heridos
en combate.
"Vestíos
de toda la armadura de Dios, para que podáis
estar firmes contra las asechanzas del
diablo. 12Porque no tenemos lucha
contra sangre y carne, sino contra
principados, contra potestades, contra los
gobernadores de las tinieblas de este siglo,
contra huestes
espirituales de maldad en las regiones
celestes."
Efesios
6:11-12
Está bien, dirá. ¡Seguro que ya ha leído
esta escritura cien veces! PERO, ¿Ha
pensado realmente en ella últimamente?
¿Se ha detenido a pensar sobre el hecho de
que cada día de su vida usted está bajo
ataque de estos poderes no vistos?
¿Reconoce siquiera que ha sido atacado? ¿O
simplemente tropieza todo el día,
pregúntandose qué es lo que Dios en contra
suya – porqué siempre le va tan mal? Día
tras día, recibo cientos de cartas y correos
electrónicos que dicen exactamente lo mismo-
“¿Qué es lo que Dios tiene en contra mía?
¿Porqué llevo una vida tan miserable?” ¡Ay
de mí! ¡Lo escucho vez tras vez! ¡Quisiera
agarrar a algunas de estos amigos y
sacudirlos hasta que les cascabeleen los
dientes! Quiero decirles, ¡¡DESPIERTEN!!
¡Dios DEMANDA que usted se pare y pelee!
Tiene en contra a un enemigo intenso. Dios
no prometió que
Él haría todo por usted, NO, ¡Él prometió
que tendría la batalla de su vida! Mire lo
que Pablo escribió justo antes del versículo
que acabamos de citar:
“Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en
el Señor, y en el poder de su fuerza."
Efesios 6:10
¿Suena eso como que
Dios hará todo por usted? ¡NO! Significa que
USTED tiene que ser fuerte y pararse y
pelear. Así que, saquemos nuestras armas
otra vez y aprendamos a dispararlas
correctamente para que podamos dar en el
blanco.
" He aquí os doy potestad de hollar
serpientes y escorpiones, y sobre toda
fuerza del enemigo. . ." Luc 10:19
"Y estas señales seguirán a los que creen:
En mi nombre echarán fuera demonios... "
Marcos 16:17
A través de Su muerte y
resurrección, Jesucristo hizo
la provisión para todos
aquellos que le adoramos y servimos de tener
autoridad sobre TODOS los espíritus
demoníacos. Jesús nos dijo directamente de
que nos daba autoridad para hollar
“serpientes y escorpiones” que se refieren a
los espíritus demoniacos, y sobre “toda
fuerza del enemigo”. Continúa diciendonos
cómo es que debemos hacer esto: en Su
nombre. Nuestra autoridad sobre los
demonios es en el nombre de Jesús. NO
es por la sangre de Jesús. Aquí es donde
muchos Cristianos se equivocan y se
preguntan porqué fueron golpeados tanto en
un encuentro con un espíritu demoníaco.
Dicen cosas como, “Clamo la sangre” o “me
cubro con la sangre de Cristo”. Ninguna de
estas es un arma. Escuche, cuando usted
aceptó a Jesucristo como su Señor y
Salvador, ¿No vino bajo
la cobertura de la sangre de Jesús es ese
instante? Sí, ¡así fue! ¿Alguna vez ha
salido de esa cobertura desde ese momento?
¡Ciertamente espero que no! Mientras sea
salvo, usted esta bajo la cobertura de la
sangre de Jesucristo. Y, ¡los demonios lo
están atacando de todos modos! Jesus hizo
la provisión a
través de Su sangre
para que tuvieramos la autoridad sobre
nuestro enemigo en Su nombre.
El nombre de Jesús es nuestra arma. De modo
que, si viene a ser atacado por un espíritu
demoníaco, ¿Qué hace? Abre su boca, y en
voz fuerte, manda a que se vaya en el nombre
de Jesús. Así es como interactuamos con el
mundo espiritual invisible: a través de la
palabra hablada. Usted tiene que decidir
que “se fortalecerá” como mandó el apóstol
Pablo. Eso es, decidir que nuestra voluntad
entera esté en contra de cualquier ataque.
Lo reprende tantas veces como sea necesario
hasta que tenga la victoria. Por ejemplo,
suponga que se despierta repentinamente en
la noche, bañado en sudor, totalmente
aterrorizado. A menos de que haya escuchado
a alguien irrumpiendo en su casa, no tiene
razón para tener este miedo. Es un ataque
demoníaco. ¿Qué debe hacer? ¡Use su arma!
Abra su boca y diga en voz fuerte y muy
firme: “¡NO, tu demonio de miedo sal de
aquí de una vez y por todas en el nombre de
Jesucristo!” Tiene que hablarle directa y
firmemente.
Se fue a dormir sintiéndose muy bien, le
está yendo bastante bien, y de repente se
despierta en la mañana deprimido y molesto.
El mundo entero es negro. Simplemente sabe
que todo lo que pueder ocurrir mal, ocurrirá
mal. ¿Por qué? ¿Qué sucedió durante la
noche? La respuesta es simple. Está
recibiendo una visita de su demonio local.
Tienen la habilidad de poner pensamientos y
emociones en su mente desde afuera de
usted. 2 Cor. 10:5 nos dice que el campo de
batalla está en nuestra mente. Somos
responsables ante Dios de “llevar todo
pensamiento cautivo a la obediencia de
Cristo.” (2 Cor. 10:5). Cuando se despierte
con un humor tan negro, salga de la cama,
parese firmemente, abra su boca y diga en
voz alta: “¡Ustedes demonios, salganse
de aquí en el nombre de Jesús! ¡ No tendré
sus pensamientos ni sus estados de ánimo!
¡¡Este es el día que el Señor creó y yo me
regocijaré y viviré feliz!! Se
sorprenderá de la diferencia que esto hará.
Esta batalla no es vista. Es en
nuestras mentes, la mayoría del tiempo. Es
en nuestros pensamientos. Si no controlamos
nuestros pensamientos, los demonios lo
harán. Así de simple. La fuente de
depression número uno es
una vida de pensamiento
descontrolado. Jesús nos habló acerca de
esto de manera sencilla en el evangelio de
Mateo.
“No lo que entra en la boca contamina al
hombre; mas lo que sale de la boca, esto
contamina al hombre.” Mateo 15:11
¿De qué estaba
hablando? Los Judíos creían que un hombre
podía ser contaminado por comer ciertas
cosas. Jesús les dijo que esto no era una
fuente de contaminación. La contaminación
era mostrada por “lo que sale de la boca.”
En otras palabras, lo que un hombre dice
muestra lo que está sucediendo dentro de su
mente. Si un hombre habla obscenidades,
pensamientos obscenos pasan por su mente.
Por esto es que Dios requiere que
limpiemos nuestras mentes y llevemos todo
pensamiento cautivo. TENEMOS QUE tomar
autoridad sobre los demonios que ponen
pensamientos no limpios en nuestras mentes y
alejarlos de nosotros. Por favor, revise mi
libro Preparemonos para la Guerra, y
relea el capítulo titulado “El hombre de
doble mente.” Lealo varias veces hasta que
el concepto este claro en su mente.
Si no controla lo que
sucede en sus pensamientos, ¡sera
destruído! Tiene que tomar cada pensamiento
cautivo para hacerlo obediente a Jesucristo.
Su Fuerte
Cada soldado necesita un fuerte. Necesita
un lugar seguro y pacífico a donde pueda ir
a curarse y reconstruir sus fuerzas. Nuestro
fuerte debe ser nuestro hogar. Nuestros
hogares deben ser un lugar limpio lleno de
la paz de Dios. Deben ser un lugar donde
podamos ir a encontrar paz y un tiempo para
orar y leer la palabra de Dios y crecer en
el Señor. Satanás siempre atacará nuestros
hogares. Quiere que sean un lugar de
conflicto, ruido, confusión y distracción.
Quiere que los miembros de la familia pasen
su tiempo peleándose el uno con el otro en
lugar de con él. Quiere interrumpir el
sueño con horribles pesadillas y otras
formas de ataque. Pero, alabe al Señor,
tenemos un arma para derrotar cada uno de
sus deseos.
El mes pasado, ministré
en la comunidad hispana de Carolina del
Norte. No lo sabía de antemano, pero esta
comunidad está bajo un terrible ataque de
brujería. Ellos no se daban cuenta, y lo
que es más seguro, no sabían como
combatirlo. La segunda noche que estuve
ahí, enseñé acerca de los principios básicos
de guerra espiritual. Les enseñé como
reprender un demonio directamente a través
del nombre de Jesucristo. Y, les enseñé
cómo ungir y limpiar y sellar sus casas para
prevenir ataques demoníacos. Algunas cosas
interesantes sucedieron más tarde esa
noche.Fui al cuarto de hotel y dormí
plácidamente. ¡Pero ese no fue el caso para
muchas otras personas!
Verá, los pastores le
dieron poca importancia a lo que enseñé y le
prestaron poca atención. Pero les esperaba
una aguda lección. Les dije, “Por favor
escúchenme, vayan a su casa esta noche y
únjanla y limpienla y sellen su hogar. Si
hacen esto, Dios podrá protejerlos y lo
hará.” Pero ellos no escucharon.
Simplemente se fueron a casa y se
acostaron. El hermano que coordinó las
reuniones me dijo la siguiente mañana que
alrededor de las 3 a.m. fue tirado de la
cama al piso por una fuerza invisible, y
luego casi estrangulado hasta la muerte!
Clamó al Señor en su mente por ayuda, y
finalmente pudo susurrar “Sal fuera en el
nombre de Jesús” de inmediato, la fuerza
que lo estaba estrangulando se calmó. Luchó
por ponerse de pie y gritó: “Demonio, ¡sal
de aquí en el nombre de Jesús!”
inmediatamente la fuerza se fue. Pero
regresó más tarde y lo atacó otra vez. En
conclusión, ¡tuvo una noche muy ocupada! Me
dijo que estaba muy agradecido por que le
había enseñado cómo reprender demonios
directamente en el nombre de Jesús. “Oh,
si,” repliqué, “pero si usted hubiera ungido
y sellado su casa, nunca lo hubiera podido
atacar, para empezar!” Empezó a balbucear
unas palabras, pero finalmente admitió que
yo tenía razón.
Sucedió que otros tres pastores fueron
atacados esa noche tambíen. Cada uno de
ellos vino a mi en la reunión de la noche
siguiente y me contaron de sus aterradoras
experiencias al ser atacados físicamente
durante su sueño por fuerzas demoníacas.
NINGUNO de ellos se
había tomado la
molestia de ungir y limpiar y sellar su
casa. Me preguntaron tímidamente si podía
enseñar una vez más cómo hacerlo.
Yo, por otro lado, fui
atacada, pero nunca lo supe sino hasta la
próxima mañana, ya que dormí tranquilamente
toda la noche. Siempre unjo y limpio y
sello mi habitación tan pronto como entro en
ella. Es una de las primeras cosas que
hago. La noche que todos los pastores
fueron atacados, los demonios vinieron a
atacarme también. PERO no pudieron entrar.
¿Cómo lo se? Porque la siguiente mañana
cuando desperté y halé las cortinas de la
ventana de la habitación, me quedé
sorprendida de encontrar marcas de una
poderosa maldición demoníaca en la parte de
afuera de la ventana. Esas marcas no
estaban ahí el día anterior. Estoy segura
porque dejé las cortinas abiertas en la
ventana durante el día para poder ver
afuera. Tiemblo de pensar en lo que pudo
haber pasado si no hubiera sellado mi
cuarto! Hubiera experimentado un terrible
ataque por unos extremadamente poderosos
demonios. Gracias a Dios que fui obediente
y usé las armas que tenía disponibles. Más
tarde durante el día caminé alrededor del
hotel. Mi ventana era la única que tenía
marcas. Claramente, el enemigo sabía
exactamente donde me quedaba.
Otra
mujer en la ciudad fue atacada también la
misma noche. Había estado experimentando
ataques numerosas noches. Tenía una hija
pequeña que empezaba a llorar cada noche y
luego tendría una fiebre muy alta. La niña
lloraba la mayor parte de la noche. Los
doctores no encontraban nada malo en ella.
Esto sucedía noche tras noche. La noche
después de que enseñé de cómo ungir su casa,
la hermana se fue a casa para enfrentar el
mismo ataque. ¡Pero esta vez tenía
conocimiento! Tan pronto como su hija empezó
a gritar, corrió a su cuarto y la ungió con
aceite y mandó al demonio que la atacaba que
la dejara de una vez en el nombre de Jesús!
La niña dejó de gritar, pero su fiebre subió
instantáneamente. La madre literalmente
corrió alrededor de su casa, ungiendola con
aceite. Tan pronto como terminó la última
puerta, sacando a los demonios y pidiendole
al Señor que la sellara, regresó al cuarto
de su hija. Encontró a
la niña durmiendo
tranquilamente sin fiebre! Ella también
testificó la noche siguiente de sus
experiencias.
La hermana tuvo la
victoria. Yo tuve la victoria, los ataques
nunca pudieron alcanzarme. Pero los
pastores tuvieron que luchar casi toda la
noche. La próxima noche, ¡ungieron y
limpiaron sus casas! Desde entonces,
pudieron dormir en completa paz. Hubo
tantos testimonios que no tengo el espacio
para repetirlos todos. Vidas fueron
cambiadas por completo según las personas
reconocían que estaban en medio de una
guerra invisible, y empezaron a levantarse y
pelear.
Por favor tome unos
pocos minutos y continúe leyendo. Quiero
repasar para ustedes cómo y porqué deben
ungir sus casas. Para aquellos que leen
esto y que están en la cárcel, pueden ungir
sus celdas. Encontrarán que esto es una
gran protección.
Cómo Ungir Su
Casa
El Señor nos ha dado
una arma de Guerra poderosa en el uso del
aceite de unción. No solamente lo podemos
usar para ungir a las personas, sino que la
escritura nos muestra que lo podemos usar
para ungir objetos y lugares también.
Aprendí esto temprano en mi caminar en la
guerra espiritual, y he encontrado muchos
otros Cristianos a los que El Señor ha
enseñado esta misma técnica.
Todo empezó hace años, justo después de la
liberación final de Elaine (vea Él Vino A
Dar Libertad A Los Cautivos). Las
brujas en el área sabían que había salido
del reino de Satanás, y estaban furiosas.
Nos enviaban maldiciones día y noche.
Asociados con estas maldiciones habían miles
de demonios. Mi hogar se convirtió de
guerra espiritual horrorizante. Los
demonios la inundaban. Nos atormentaban en
cada manera posible. Movían los muebles,
nos tiraban de la cama en la noche mientras
dormíamos, intentaban extrangularnos, nos
afligían con depresión, ansiedad y todo tipo
de problemas físicos. Sabía que el problema
era demoníaco, y reprendía a los espíritus
en el nombre de
Jesús y los mandaba a que salieran de la
casa. Saldrían, harían una vuelta en U
directa, y entrarían de regreso.
Claramente, necesitaba algo más.
Una noche, en completa
desesperación clamé al Señor, “Padre, por
favor, ¿Qué puedo hacer? Siento como si mi
casa es una calle pública para cualquier
espíritu del mal que quiera entrar. Tu
sabes cómo estos espíritus nos atormentan.
¡Ya no lo puedo soportar más!”
En ese momento el
Espíritu Santo inundó mi mente con la
historia del Cordero de Pascua en Éxodo
capítulo 12. Luego Él dijo, “Desde la
muerte de Jesús, no hay más sacrificios de
sangre. Así que, ¿Cuál dirías que es la
contraparte de la sangre hoy?”
“¿El aceite?”
Pregunté.
“Correcto.” Luego, el
Señor también me recordó de la escritura en
Éxodo capítulo 40 donde Él dio instrucciones
a Moisés acerca de cómo usar el aceite de
unción:
" Y tomarás el aceite de la unción y ungirás
el tabernáculo, y todo lo que está en él; y
lo santificarás con todos sus utensilios, y
será santo." Exodo 40:9
Al meditar en estas
escrituras, el Señor me mostró que tenía que
tomar el aceite y ungir mi casa y
santificarla para Él. También me mostró que
los hijos de Israel habían ungido los postes
y dinteles de su casa con la sangre del
cordero de Pascua para que el ángel de la
muerte no entrara. Ahora, el ángel de la
muerte era un espíritu. No necesitaba una
puerta para entrar en una casa. Podía
atravesar directamente la pared si quería.
Pero la puerta era una entrada, y como tal
era simbólica. Estos días, tenemos muchas
entradas en nuestras casas. Puertas,
ventanas, conductos de aire, chimeneas,
ventanas de cocina, etc.
Después de orar y pensar mucho en esto, tome
el aceite que tenía a mano (aceite de
cocina) y puso un poco en los postes y
dinteles de todas las puertas y en cada
ventana, la chimenea y cada entrada a mi
casa excepto por una puerta. Hablé en voz
alta mientras hacía esto proclamando que
estaba ungiendo
mi casa en el nombre de Dios el Padre,
Jesucristo, y el Espíritu Santo. Luego me
pare en la casa, ¡y en el nombre de Jesús
mandé que todo espíritu saliera de mi casa a
través de esa puerta no-ungida de una vez!
Luego ungí la última puerta y le pedí al
Señor que santificara y sellara mi casa. ¡El
cambio fue inmediato! Paz y tranquilidad
vino a mi casa. Los demonios habían sido
salido y no podían entrar de nuevo a ella.
Desde entonces, siempre he mantenido mi casa
ungida y sellada. Cuando la gente entra y
sale de su casa, a veces el sello se rompe y
usted necesitará re-limpiar su casa. Sin
embargo, no necesita hacerlo todo, solo las
puertas que las personas han atravesado. Si
usted tiene computadora y tiene conección de
internet, necesita ungir la cuerda que va de
su computadora a la caja de la línea
telefónica y pídale al Señor que la selle
para que ningún demonio pueda ser enviado a
través de su computadora. ¿Suena loco?
Créame, ¡las maldiciones pueden y son
enviadas a través de la Internet! También,
asegurese de ungir sus espejos. No hay nada
malo acerca de un espejo, pero las personas
los pueden usar como puertas de entrada en
proyecciones astrales.
Más tarde, el Señor me enseñó que debía
hacer lo mismo con el terreno alrededor de
mi casa. Para hacer esto puse aceite en un
bote plástico con rociador (spray). Al
caminar alrededor del borde de mi propiedad,
rocié una línea de aceite en el suelo.
Proclamé que mi propiedad pertenecía a Dios
y que le estaba pidiendo que tomara posesión
de ella y la sellara y la protegiera. Antes
de cerrar el espacio final con la línea de
aceite, rompí toda maldición de la tierra, y
mandé que todos los demonios salieran de él
en el nombre de Jesús. Luego terminé
cerrando la línea con el aceite, orando y
pidiéndole a Dios que sellara la tierra de
cualquier intrusión demoníaca. Esto también
trae mucha paz y protección.Puede hacer esto
en su lugar de trabajo. ¿Está
experimentando ataque demoníaco en su
trabajo? Entonces unja su espacio personal.
Su escritorio, silla y el área alrededor de
ellos. PERO asegúrese de que nadie lo vea
haciendo esto. Sería muy difícil explicar
esto a
un
no-Cristiano. Pídale al Señor que selle su
espacio, y que ate completamente los
demonios de cualquier
persona que se pare en él. No solo lo
protejerá del ataque, sino que cambiará las
actitudes de las personas que se acercan a
usted ya que sus demonios están atados.
A propósito, en caso de
que se esté preguntando, el poste de la
puerta es la pieza vertical que hay a cada
lado de la puerta. El dintel es la pieza
horizontal que pasa en la parte de arriba de
la puerta. Lo mismo se aplica a las
ventanas.
Estamos en una guerra
real, hermanos y hermanas. ¡Tomemos
nuestras armas y peleemos!
Forma de Pedido
________copias of
Preparemonos para la Guerra, por
Rebecca Brown, M.D. $13 por
copia, más $4 de envío Nombre
y dirección:
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Ofrendas de Amor
Somos
un ministerio patrocinado por fe.
Dependemos de su amor y obediencia a Dios
para continuar y expander este ministerio.
Pedimos que ore a Dios para que pueda
apoyarnos. Oramos para que Dios les conceda
a cada uno de Sus ricas bendiciones según da
a nuestro ministerio.Hemos incluido un sobre
que puede usar para enviarnos su regalo por
correo.
Un Pedido de Oración
Urgente
Pido sus
oraciones por Daniel ya que acaba de tener
una cirujía mayor en el cerebro y sufre
severos efectos posteriors. Atravesamos un
tiempo muy difícil y anhelamos sus
oraciones.
Rev.
Daniel Yoder
Rebecca
(Brown) Yoder, M.D.
Ministerios de Alcance Guerreros del Nuevo
Milenio
P.O. Box 65
Clinton, AR 72031
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