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Recibí un correo electrónico el otro día con
esta pregunta:
“No entiendo porqué los pastores siempre
enseñan acerca del diezmo. Esa es una
práctica del Antiguo Testamento. Ya no
estamos bajo la ley, y además, ¿No escribió
el apóstol Pablo de que si intentabamos
guardar alguna parte de la ley estaríamos
bajo maldición? No veo porqué debamos
diezmar o dar ofrendas de amor. ¿Me puede
ayudar con esto?”
En verdad, esta es una muy buena pregunta,
y una con la que muchos Cristianos tienen
problemas. Hay mucha confusión entre los
Cristianos referente al rol exacto del
Antiguo Testamento en nuestras vidas, ya que
ahora estamos bajo el Nuevo Pacto a través
de la sangre de Jesucristo. Una
denominación llamada Cristiana ha deshechado
el Antiguo Testamento por completo. Veamos
lo que la Palabra de Dios dice acerca del
rol del Antiguo Testamento y la Ley en
nuestras vidas en la actualidad.
“Pero
persiste tú en lo que has aprendido y te
persuadiste, sabiendo de quién has
aprendido; y que desde la niñez has sabido
las Sagradas Escrituras, las cuales te
pueden hacer sabio para salvación por la fe
que es en Cristo Jesús. Toda la Escritura
es inspirada por Dios, y útil para enseñar,
para redargüir, para corregir, para instruir
en justicia, a fin de que el hombre de Dios
sea perfecto, enteramente preparado para
toda buena obra.” 2 Tim
3:14-17
Muy bien, aquí tenemos al apóstol Pablo
escribiéndole a Timoteo acerca de la
importancia de las escrituras y su
propósito. Ahora dígame, ¿Qué escrituras
tenía Timoteo disponible? Si dijo el
Antiguo Testamento tiene razón. Las
única escritura que Timoteo tenía en esa
época era el Antiguo Testamento. El
nuevo Testamento aún no se había escrito.
Así que miremos otra vez a la lista de las
funciones que el apóstol Pablo dio a las
escrituras del Antiguo Testamento: el
Antiguo Testamento es “útil para enseñar,
para redargüir, para corregir, para instruir
en justicia, a fin de que el hombre de Dios
sea perfecto, enteramente preparado para
toda buena obra.” ¡Qué gran lista! Esta
escritura por si
sola nos muestra que el
Antiguo Testamento tiene que desarrollar un
rol principal en nuestras vidas. Pero
veamos lo que Jesús mismo dijo al respecto.“No
penséis que he venido para abrogar la ley o
los profetas; no he venido para abrogar,
sino para cumplir. Porque de cierto os digo
que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni
una jota ni una tilde pasará de la ley,
hasta que todo se haya cumplido. De manera
que cualquiera que quebrante uno de estos
mandamientos muy pequeños, y así enseñe a
los hombres, muy pequeño será llamado en el
reino de los cielos; mas cualquiera que los
haga y los enseñe, éste será llamado grande
en ele reino de los
cielos.”
Mateo 5:17-19
Sorpresivamente,
Jesús declara aquí que cualquiera que nos
enseñe a quebrantar cualquier parte de la
ley sera “muy pequeño en el reino de los
cielos”. Por lo que debemos definir qué es,
“el reino de los cielos” ¿Vivimos en él
ahora? O ¿es esto algún tiempo pasado o
futuro? Jesús mismo contesta esta pregunta
en Lucas.
“Y habiendo tomada la copa, dio gracias, y
dijo; Tomad esto, y repartidlo entre
vosotros: porque os digo que no beberé más
del fruto de la vid, hasta que el reino de
Dios venga.”
Lucas
22:17-18
Jesús hace referencia “al reino de los
cielos” y al “reino de Dios” como una sola
misma cosa. El reino de Dios llegó en la
resurrección porque Jesús comió y bebió con
sus discípulos después de Su resurrección.
Por lo tanto, vivimos actualmente en el
tiempo descrito por Jesús como “el reino de
los cielos” Y, claramente la ley y el
Antiguo Testamento son aún de gran
importancia. Dios enfatiza la importancia
de la ley otra vez en Hebreos:
“porque una sola ofrenda hizo perfectos para
siempre a los santificados. Y nos atestigua
lo mismo el Espíritu Santo; porque después
de haber dicho: Este es el pacto que haré
con ellos Después de aquellos días, dice el
Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, Y
en sus mentes las escribiré, añade: Y nunca
más me acordaré de sus pecados y
trangresiones. Pues donde hay remission de
éstos, no hay más ofrenda por el pecado.”
Hebreos 10:14-18
Estos
versículos están claramente dirigidos a
nosotros los Cristianos. Quiero que tome
nota de lo que
Dios dice. “Pondré mis leyes en sus
corazones, Y en sus mentes las escribiré”
Si Dios mismo pondrá Sus leyes en nuestros
corazones y mentes, significa que deben de
ser de mucha importancia para Él, a pesar de
que vivimos bajo el Nuevo Pacto.
El Rol de la Ley en
nuestras Vidas Hoy
Dada la clara enseñanza del Nuevo Testamento
que acabo de citar, sobre la importancia de
la Ley, necesitamos hacer la pregunta: “¿Qué
rol tiene hoy,exactamente, la Ley en
nosotros ?”
“Porque lo que era
imposible para la ley, por cuanto era débil
por la carne, Dios, enviando a su Hijo en
semejanza de carne de pecado y a causa del
pecado, condenó al pecado en la carne;
4para que la justicia de la ley se
cumpliese en nosotros, que no andamos
conforme a la carne, sino conforme al
Espíritu.” Romanos 8:3-4
Por
todas las edades, desde el principio del
tiempo, el hombre siempre ha pensado que
puede salvarse a si mismo. Siempre ha
pensado que de alguna manera puede ganarse
la entrada al cielo. Cada religión en la
tierra enseña esto, excepto el
Cristianismo. Cualquiera de ustedes que
tienen el hábito de compartir el evangelio
sabe que lo que estoy diciendo es cierto.
Vaya a la persona promedio en la calle y
preguntele que piensa que le sucedera
después de su muerte. Su respuesta será
algo así como: “Espero que me iré al
cielo.” Luego pregúntele, “¿Por qué cree
que se puede ir al cielo? Y le contestará,
“Bueno, creo que cuando Dios pese las cosas
buenas que he hecho contra las cosas malas,
Él verá que he hecho más cosas buenas que
malas, y me dejará entrar al cielo.” Lo
reto a que haga esa pregunta. ¡Esa es la
respuesta que obtendrá cada vez que la
haga!”
Finalmente, Dios se cansó de la manera
vana de pensar del hombre. Así que le dijo
al hombre, “Muy bien, así que piensas que
puedes ser lo suficientemente bueno para
ganarte la entrada al cielo. Te mostraré
exactamente lo que tienes que hacer para ser
lo suficientemente bueno.” Y le dio, a los
hijos de Israel, la ley. Diciendo: “Ahora,
si pueden guardar esta ley
Perfectamente,
sin ninguna falla, desde el momento de su
nacimiento hasta el momento de su muerte,
entonces serán lo suficientemente buenos
para entrar al cielo.”
Por supuesto, como nos dice la escritura que
acabo de citar en Romanos, es imposible para
alguno de nosotros guarder la ley
perfectamente toda nuestra vida. ¿Por qué?
Porque cada uno de nosotros tiene una
naturaleza pecaminosa que nos empuja a hacer
lo malo todo el tiempo. Ningun ser humano
en ningún lugar ha podido alguna vez guardar
la ley perfectamente toda su vida. Por lo
tanto, la ley no nos podía traer salvación.
¿Por qué? Simplemente porque es imposible
que nosotros la cumplamos. Dios sabía todo
esto. Así que, en el cumplimiento del
tiempo, Él vino a la tierra y se puso carne
humana y se convirtió en Jesucristo.
Jesús obedeció perfectamente toda la ley
durante toda su vida. El fue perfecto y
sin pecado. Por eso es que el pudo pagar
por los pecados de otros – Porque no tenía
propios. Por eso es que Jesús declaró que
había venido a cumplir la ley. ¡Jesús
cumplió la ley por nosotros! Así que
nosotros, los que aceptamos a Jesucristo
como nuestro Señor y Salvador, venimos bajo
la cobertura de su sangre y ya no tenemos
que cumplir la ley para ser salvos. Nuestra
salvación es ahora a través de la fe en
Jesucristo, NO a través del cumplimiento de
la ley.
Pero eso aún nos deja con la pregunta:
“Si ya no tenemos que cumplir la ley para
ser salvos, entonces por qué la ley es tan
importante para Dios que Él quiere
escribirla en nuestros corazones y mentes?”
El
apóstol Pablo nos da la respuesta en el
libro de Romanos:
“Pero
ahora estamos libres de la ley, por haber
muerto para aquella en que estábamos
sujetos, de modo que sirvamos bajo el
régimen nuevo del Espíritu y no bajo el
régimen viejo de la letra.¿Qué diremos,
pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera.
Pero yo no conocí el pecado sino por la ley;
porque tampoco conociera la codicia, si la
ley no dijera: No codiciarás” Romanos 7:6-7
Ahí lo tiene, claro y sencillo ¡La ley
define el pecado! La ley nos muestra lo que
le agrada a
Dios y lo que Dios
odia.
Haríamos bien si estudiaramos la ley y
prestaramos atención a lo que el rey David
escribió:
“Con
qué limpiará el joven su camino?
Con guardar tu palabra.
Con todo mi corazón te he buscado;
No me dejes desviarme de tus mandamientos.
En mi corazón he guardado tus dichos,
Para no pecar contra ti.”
Salmos
119:9-11
Casi
puedo escuchar a algunos de ustedes diciendo
en este momento, “Oh, pero la ley ya no
importa porque estamos bajo la gracia.”
Mire un momento lo que Pablo dice al
respecto:
“¿Qué,
pues? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo la
ley, sino bajo la gracia? En ninguna manera.
16¿No sabéis que si os sometéis a
alguien como esclavos para obedecerle, sois
esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del
pecado para muerte, o sea de la obediencia
para justicia?” Romanos 6:15-16
“No os engañéis; Dios no puede ser burlado:
pues todo lo que el hombre sembrare, eso
también segará. 8Porque el que
siembra para su carne, de la carne segará
corrupción; mas el que siembra para el
Espíritu, del Espíritu segará vida
eterna.” Gálatas
6:7-8
No tenemos excusa para
pecar solo porque ya no estamos bajo la
ley. El pecado aún tiene consecuencias,
¡aún para el Cristiano! A pesar de que
usted es salvo, si continúa caminando en
pecado activo, usted bloqueará completamente
las bendiciones de Dios en su vida, y aún
estará bajo el castigo de Dios que puede ser
muy severo. Haría muy bien si descubriera
qué es lo que Dios considera pecado
exactamente ¡y lo evitara a todo costo!
Partes de La Ley
que ya No Aplican
Existen,
sin embargo, partes de la ley de las que
somos exentos. Ya no mantenemos los
sacrificios de sangre (Hebreros 10:18) Jesús
hizo el sacrificio final de sangre por los
pecados. No más sangre puede ser derramada
por los pecados.
Somos específicamente liberados de las
partes ceremonials y alimenticias de la
ley. Hubo un argumento sobre esto en la
iglesia temprana. Algunos de los Cristianos
judíos trataban de decir que los cristianos
gentiles tenían que
seguir ciertas partes
de la ley como las restricciones
alimenticias y la circuncisión para ser
salvos. Así que los líderes de la iglesia
temprana se reunieron para discutir el
asunto y buscar guianza del Espíritu Santo.
Hechos capítulo 15 nos dice acerca de esta
fascinante parte de la historia de la
primera iglesia. Finalmente vinieron a una
conclusión, y escribieron una carta a los
creyentes gentiles:
“y
escribir por conducto de ellos: Los
apóstoles y los ancianos y los hermanos, a
los hermanos de entre los gentiles que están
en Antioquía, en Siria y en Cilicia, salud.
24Por cuanto hemos oído que algunos
que han salido de nosotros, a los cuales no
dimos orden, os han inquietado con palabras,
perturbando vuestras almas, mandando
circuncidaros y guardar la ley, 25nos
ha parecido bien, habiendo llegado a un
acuerdo, elegir varones y enviarlos a
vosotros con nuestros amados Bernabé y
Pablo, 26hombres que han expuesto
su vida por el nombre de nuestro Señor
Jesucristo. 27Así que enviamos a
Judas y a Silas, los cuales también de
palabra os harán saber lo mismo. 28Porque
ha parecido bien al Espíritu Santo, y a
nosotros, no imponeros ninguna carga más que
estas cosas necesarias: 29que os
abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de
sangre, de ahogado y de fornicación; de las
cuales cosas si os guardareis, bien haréis.
Pasadlo bien.” Hechos 15:23-29
La única ley alimenticia que aún aplica a
nosotros es el comer sangre. No comeremos
sangre, ni animal que ha sido estrangulado y
del cual la sangre no ha sido vertida. Esto
es un reto en lugares como Inglaterra donde
el “budín de sangre” se considera un
manjar. También en Asia el tema de comer lo
sacrificado a los ídolos surge, ya que es
la costumbre en cada hogar, sacrificar la
primer comida de cualquier tiempo al ídolo
de la casa. Los Cristianos son grandemente
perseguidos al negarse a participar en este
tipo de rituales.
El resto de la ley,
aparte de las comidas, ceremonias y partes
de sacrificios, aún define el pecado. Leyes
como robar, mentir, etc. Hay aún dos partes
de la ley que causan confusión entre los
Cristianos hoy en día. Ellas son la
circuncisión y el Día de reposo.
Dios le da a Su pueblo cosas que ellos
pueden hacer para recordarles que están en
una relación de pacto con Él mismo. Hay dos
señales del Antiguo Pacto, y dos señales
del Nuevo Pacto.
Una señal se realiza una sola vez en la vida
de una persona, y la otra se realiza
repetidamente.
Los dos señales del antiguo Pacto eran la
circuncisión (Génesis 17:7-13, Romanos
4:11), y guardar el día de reposo. Miremos
la escritura acerca del día de reposo porque
es la que causa confusión hoy en día.
“Habló
además Jehová a Moisés, diciendo: 13Tú
hablarás a los hijos de Israel, diciendo: En
verdad vosotros guardaréis mis días de
reposo; porque es señal entre mí y vosotros
por vuestras generaciones, para que sepáis
que yo soy Jehová que os santifico.’”
Exodo 31:12-13
El día de
reposo fue dado a los hijos de Israel como
una señal para recordarles continúamente
que estaban en una relación especial de
pacto con Dios.
Así que ¿Cuáles son las dos señales del
Nuevo Pacto? Son el Bautismo (Romanos
6:3-5) y la Cena del Señor (Lucas 22:15-19,
1 Cor. 11:23-26)
La
Maldición de la Ley
La Segunda parte de la pregunta del correo
eléctronico era “¿No caemos bajo maldición
si tratamos de guardar la ley?” Veamos
primero al término de “maldición de la ley.”
“Porque
todos los que dependen de las obras de la
ley están bajo maldición, pues escrito está:
Maldito todo aquel que no permaneciere en
todas las cosas escritas en el libro de la
ley, para hacerlas. 11Y que por
la ley ninguno se justifica para con Dios,
es evidente, porque: El justo por la fe
vivirá; 12y la ley no es de fe,
sino que dice: El que hiciere estas cosas
vivirá por ellas. 13Cristo nos
redimió de la maldición de la ley, hecho por
nosotros maldición (porque está escrito:
Maldito todo el que es colgado en un madero)
.” Galatas
3:10-13
“Y a vosotros, estando muertos en pecados y
en la incircuncisión de vuestra carne, os
dio vida juntamente con él, perdonándoos
todos los pecados, 14anulando el
acta de los decretos que había contra
nosotros, que nos era contraria, quitándola
de en medio y clavándola en la cruz.”
Colosenses 2:13-14
La
maldición de la ley es simplemente esto:
la ley condena a cada uno de nosotros a una
eternidad en el infierno porque no podemos
guardarla perfectamente. ¡Cada ser
humano en la faz de la Tierra tiene pecado
en su vida! Sin embargo, Jesús guardó la
ley perfectamente por nosotros, Y entonces
pagó el precio de todos nuestros pecados en
la cruz. Dice en Colosenses que Él
“anuló el acta de decretos que había contra
nosotros.” Esto se refiere al acta de
decretos de la ley. No podemos ser salvos
por la ley a causa de nuestra incapacidad de
guardarla perfectamente. ¡Este es el
porque nuestra salvación viene a través de
la fe en Jesucristo y nada más! Nosotros
mismos no podemos hacer NADA para ganar
nuestra salvación. Jesús tenía que hacerlo
todo por nosotros. Debemos simplemente
aceptarlo como Dios y creer en lo que hizo
por nosotros en la cruz.
Ahora,
aquí es donde “guardar parte de la ley”
interviene. Algunos Judíos Cristianos
estaban yendo a los Cristianos gentiles en
Galacia y les decían que no podían ser
salvos a menos de que fueran circuncidados
En otras palabras, decían “La salvación es a
través de la fe en Jesucristo más la
circuncisión.” Esto es lo que Pablo le
escribió a los Gálatas acerca de esta falsa
doctrina:
“He aquí, yo Pablo os digo que si os
circuncidáis, de nada os aprovechará Cristo.
3Y otra vez testifico a todo hombre
que se circuncida, que está obligado a
guardar toda la ley. 4De Cristo
os desligasteis, los que por la ley os
justificáis; de la gracia habéis caído.
5Pues nosotros por el Espíritu
aguardamos por fe la esperanza de la
justicia.”
Gálatas
5:2-5
Lo que Pablo está diciendo aquí es esto. Si
usted confía en guardar una parte de la ley
para ser salvo entonces está obligado a
guardar toda la ley. Por lo tanto, guardar
una parte de la ley para salvación, trae la
maldición de la ley. Como escribió en
Gálatas 3:10 “Maldito todo aquel que no
permaneciere en todas las cosas escritas en
el libro de la ley, para hacerlas.” Usted
no puede guardar solo una parte de la ley
para ser salvo nunca. ¡Tiene que guardarla
toda! Por lo tanto, nuestra ÚNICA esperanza
de salvación es a través de la fe en
Jesucristo quien guardó la ley entera por
nosotros.
Nunca,
nunca, nunca, deje que nadie le diga de que
tiene que tener fe en Jesucristo más
cualquier otra cosa para ser salvo!
¡Ni la circuncisión, ni guardar el día de
reposo, ni
el diezno, ni nada! ¡Nuestra salvación
es a través de la fe en Jesucristo, y nada
más! Si usted cree que tiene que
guardar una parte de la ley para ser salvo,
entonces caerá bajo la maldición de la ley.
¿Qué
sobre el resto del Antiguo Testamento?
Ahora
sabemos que la ley nos define el pecado y
nos hace saber lo que le agrada y odia a
Dios. ¿Qué sobre el resto del Antiguo
Testamento? ¿Qué tiene que ver en nuestras
vidas?
Todo el resto del Antiguo Testamento nos
muestra como Dios obra en la vida de Su
pueblo. Nos da el modus operandi de
Dios, es decir, los principios bajo los que
opera. Cuando los hijos de Israel se
alejaron de Dios y no guardaron Sus
mandamientos, Dios los disciplinó. Cuando
guardaron Sus mandamientos entonces Dios los
bendijo. ¿Quiere las bendiciones de Dios en
su vida? Entonces viva de manera agradable a
Dios.
¿Cómo sabe qué es lo que le agrada a Dios?
¡Lea el Antiguo Testamento!
“Porque
a vosotros hablo, gentiles. Por cuanto yo
soy apóstol a los gentiles, honro mi
ministerio, por si en alguna
manera pueda provocar a celos a los de mi
sangre, y hacer salvos a algunos de ellos.
Porque si su exclusión es la
reconciliación del mundo, ¿qué será su
admisión, sino vida de entre los muertos?Si
las primicias son santas, también lo es la
masa restante; y si la raíz es santa,
también lo son las ramas.
Pues si algunas de las
ramas fueron desgajadas, y tú, siendo olivo
silvestre, has sido injertado en lugar de
ellas, y has sido hecho participante de la
raíz y de la rica savia del olivo,
no te jactes contra las ramas; y si te
jactas, sabe que no sustentas tú a la raíz,
sino la raíz a ti. Pues las
ramas, dirás, fueron desgajadas para que yo
fuese injertado. Bien; por su
incredulidad fueron desgajadas, pero tú por
la fe estás en pie. No te ensoberbezcas,
sino teme. Porque si Dios no perdonó a las
ramas naturales, a ti tampoco te perdonará.
Mira, pues, la bondad y la severidad
de Dios; la severidad ciertamente para con
los que cayeron, pero la bondad para
contigo, si permaneces en esa bondad; pues
de otra manera tú también serás cortado.”
Rom. 11:13-22
En esta escritura, las “ramas que fueron
desgajadas” son los Judíos que se negaron a
creer en Jesucristo. Nosotros, los gentiles
que aceptamos a Cristo somos las ramas que
fueron “injertadas”. Pero Pablo nos da una
advertencia severa. ¡Somos ramas, no la
raíz! Por tanto, nos dice que así como
Dios trató con los hijos de Israel, así
también tratará con nosotros. Si nos
alejamos de sus mandamientos, nos
disciplinará así como lo hizo los hijos de
Israel. Por lo tanto, todo lo escrito en el
Antiguo Testamento ¡nos aplica a nosotros
directamente! Todas las profecías, todos
los ejemplos de cómo Dios trabaja, todas las
promesas. Hemos sido injertados en la
nación del pueblo especial de Dios, así que
todo lo del Antiguo Testamento aplica
directamente a nuestras vidas.
Así que regresemos a la pregunta con la cual
empezamos. ¿Por qué debemos diezmar y dar
ofrendas de amor? ¿Para ser salvos?
¡Absolutamente no! Lo hacemos porque Dios
nos dice que esto es lo que a Él le agrada,
y es como Él trabaja en nuestras vidas. Si
lo honramos con nuestros diezmos y ofrendas,
entonces Él derramará bendiciones en
nuestras vidas. Si nos negamos a hacerlo,
entonces Su castigo vendrá a nuestra vida.
Dios sabe que lo que más queremos es nuestro
dinero. Sabe que lo más difícil de confiar
en Él es nuestro dinero. Siempre ha sido
así para la raza humana. Así que Dios ha
puesto un sistema para probarnos
contínuamente en nuestra obediencia y fe.
Es el único lugar en la escritura que
conozco de que Dios nos da el derecho a
probarlo. Él dice:
“Traed todos los
diezmos al alfolí y haya alimento en mi
casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová
de los ejércitos, si no os abriré las
ventanas de los cielos, y derramaré sobre
vosotros bendición hasta que sobreabunde.”
Malaquías 3:10
¿Aplica esto a nosotros hoy? ¡Apueste a que
sí!
¿Por qué?
Porque hemos sido injertados en el árbol –
somos parte del pueblo escogido de Dios.
¿Tenemos que diezmar para ser salvos? ¡No,
no tenemos! Nuestra salvación es a través
de la fe en Jesucristo y nada más. PERO, si
obedecemos a Dios en esto, el abrirá las
ventanas de los cielos para una bendición.
Nuevos
Campos que Cosechar
Dios
ha abierto supernaturalmente un Nuevo campo
para que lo cosechemos. A causa de
nuestro acuerdo de
confidencialidad, no puedo mencionar
nombres. Pero a través de una sucesión de
eventos supernaturales, hace dos semanas,
Daniel fue nombre el ministro oficial de una
asociación de motociclistas muy grande que
sin lugar a dudas NO está sirviendole a
Dios. Es el primer ministro que han tenido
(Prefieren llamar a Daniel un consejero).
Fue invitado a asistir su convención
nacional a la que asistieron más de 30,000
motociclistas. Ofició tres bodas ese fin de
semana, y oró y compartió el evangelio con
toda la multitud. Al fundador de la
organización le gustó tanto lo que Daniel
decía, que subió a la plataforma, tomó el
micrófono y le anunció a todos que le iba a
dar a Daniel un “nombre de carretera.” El
nombre de carretera de Daniel es ahora
“Guerrero del camino.” Este es un gran
honor entre los motociclistas. Ya ha traído
a más de veinte al Señor, y está enseñando
un estudio bíblico semanal. Este es un
grupo muy grande e internacional. Pero
muchos de los miembros están envejeciendo,
entrando a sus cincuentas y sesentas, y
están empezando a pensar acerca de la
muerte. El Espíritu Santo se está moviendo
grandemente en este grupo. Es la primer
señal de un avivamiento puramente
sobrenatural en las calles que hemos visto
personalmente aquí en los Estados Unidos.
Por favor ore por Daniel para que tenga
sabiduría al trabajar en este campo que en
verdad esta blanco y listo para ser
cosechado. También necesitamos su apoyo
para poder entregar Biblias y otros
materiales de enseñanza que tanto se
necesitan.
Acerca de la
Consejería Personal
Siempre estoy inundada
de solicitudes de personas que vienen a mi
para consejería personal y liberación.
Desafortunadamente, a causa de mi ocupado
horario viajando y ministrando, siemplemente
no tengo el tiempo o energía para estar
envuelta en ello. Sin embargo, reconozco la
necesidad y ha sido una carga muy pesada en
mi corazón por mucho tiempo. Apenas este
mes, el Señor ha abierto una puerta para que
este ministerio pueda envolverse en
consejería personal y liberación. Dios se
ha movido a manera de que el pastor con
quien originalmente trabajé hace años en
California, se mudará aquí a Arkansas para
ayudarme con ambas cosas.
El Pastor Bill Woods y yo trabajamos juntos
por cinco años antes de mi matrimonio. Él
es un experimentado hombre de Dios en
liberación y Guerra spiritual. Después de
mucha oración, Bill y su esposa Marty,
Daniel y yo recibimo confirmación del Señor
de que Bill y Marty deben mudarse aquí a
Arkansas para una vez más unirnos en la obra
del Señor. Estarán disponibles para
ayudarme con todas las solicitudes de
consejería y liberación. Nuestra meta
actual es mudarlos acá en Mayo de 2004. La
razón por la demora son las finanzas.
Tenemos un lugar para que ellos vivan, pero
necesitamos reunir el dinero para sus gastos
de mudanza, más un salario mínimo del que
puedan vivir hasta que esta parte del
ministerio se levante. Nuestras necesidades
son específicamente como sigue: $5,000 para
moverlos de Oregon a Arkansas y $1,400 por
mes para sus necesidades. Estoy orando para
que Dios levante a personas deseosas de
ayudarnos a cubrir estos gastos. Si
obtenemos los recursos, me encantaría
traerlos antes de Mayo. Les pido a cada uno
de los que leen esto a que oren y vean si
Dios los guía a ayudarnos con este nuevo
aspecto de nuestro ministerio. Estamos
muy contentos por este mover y sabemos que
será de gran bendición para el pueblo de
Dios.
Love
Offerings
Somos un ministerio patrocinado por fe.
Dependemos de su amor y obediencia a Dios
para continuar y expander este ministerio.
Le pedimos que ore para que Dios le permita
apoyarnos. Apreciamos profundamente a
todos los que nos han estado apoyando, y
oramos con fervor para que Dios les conceda
a cada uno Sus ricas bendiciones.
Por favor envíenos su
ofrenda de amor en el sobre adjunto.
Rev. Daniel Yoder
Rebecca (Brown)
Yoder, M.D.
P.O. Box 65
Clinton, AR 72031
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