|
Un Tiempo de Guerra
”Todo tiene su tiempo, y todo lo que se
quiere debajo del cielo tiene su hora.
tiempo de guerra, y tiempo de paz.”
Eclesiastes 3:1 y 8
Queridos Hermanos y Hermanas, ahora
estamos entrando en un tiempo de
Guerra. ¡La paz se acabó! Al viajar y
ministrar, cuando les pregunto, casi el
100% del pueblo de Dios está de acuerdo
en que estamos “en los últimos días”
antes de la venida del Señor. De lo que
no se dan cuenta es de que esto
significa que desde este punto en
adelante ya no tendremos paz. Hay
guerra tanto en el mundo espiritual como
el físico.
“...¡Ay de los moradores de la tierra y
del mar! porque el diablo ha descendido
a vosotros con gran ira, sabiendo que
tiene poco tiempo.” Apocalipsis 12:12
¡Satanás sabe que le queda poco tiempo!
Está determinado a llevarse tanta gente
al infierno con él como sea posible. ¡Satanás
odia a los seres humanos! Su único
objetivo es torturar y destruir el mayor
número de personas posible en el tiempo
que le queda. La carrera final ha
empesado para ver quien estará por Dios
y quien no. Por lo tanto, Dios está
ahora quitando su mano y permitiéndole a
Satanás hacer guerra en contra de la
raza humana cómo nunca antes. No
debemos estar sorprendidos o molestos
por ello, Jesús nos dijo muy claramente
que estos tiempos vendrían.
“Y estando él sentado en el monte de los
Olivos, los discípulos se le acercaron
aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán
estas cosas, y qué señal habrá de tu
venida, y del fin del siglo?
4Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que
nadie os engañe. 5Porque vendrán muchos
en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo;
y a muchos engañarán. 6Y oiréis de
guerras y rumores de guerras; mirad que
no os turbéis, porque es necesario que
todo esto acontezca; pero aún no es el
fin. 7Porque se levantará nación contra
nación, y reino contra reino; y habrá
pestes, y hambres, y terremotos en
diferentes lugares. 8Y todo esto será
principio de dolores.
9Entonces os entregarán a tribulación, y
os matarán, y seréis aborrecidos de
todas las gentes por causa de mi nombre.
10Muchos tropezarán entonces, y se
entregarán unos a otros, y unos a otros
se aborrecerán. 11Y muchos falsos
profetas se levantarán, y engañarán a
muchos; 12y por haberse multiplicado la
maldad, el amor de muchos se enfriará.
13Mas el que persevere hasta el fin,
éste será salvo.” Mateo 24:3-13
Jesús no podía hablar de nuestra
situación con más claridad. Estamos
ahora en un tiempo de guerra, ¡y
estaremos hasta Su retorno glorioso!
Varios eventos marcarán los tiempos en
los cuales vivimos:
1. Guerras numerosas
2. Los Cristianos serán muertos en
grandes números
3. Habrá todo tipo de desastres
naturales
4. Los falsos profetas dentro de la
iglesia serán numerosos
5. Habrá poco amor. Los hombres y
mujeres se traicionarán unos a otros.
El apóstol Pablo también escribió de
esta época en la cual vivimos:
“También debes saber esto: que en los
postreros días vendrán tiempos
peligrosos. 2Porque habrá hombres
amadores de sí mismos, avaros,
vanagloriosos, soberbios, blasfemos,
desobedientes a los padres, ingratos,
impíos, 3sin afecto natural, implacables,
calumniadores, intemperantes, crueles,
aborrecedores de lo bueno, 4traidores,
impetuosos, infatuados, amadores de los
deleites más que de Dios, 5que tendrán
apariencia de piedad, pero negarán la
eficacia de ella; a éstos evita”
2 Timoteo 3:1-5
¡Deténgase! Vuelva a leer el pasaje
otra vez. Mire la lista cuidadosamente.
¿Ha sido herido por alguien
recientemente? ¿Por qué debería estar
sorprendido y molesto? Dios nos está
diciendo que estas son las
características de la MAYORÍA de las
personas en estos días. ¿No puede
entender por qué sus hijos se están
repentinamente rebelando en contra suya?
Sólo mire a esta escritura. Dios dice
que se comportarán justo de ese modo.
Ya no podemos confiar en las personas
ciegamente, aceptarlos por su apariencia
o ser ingenuos. Dios nos está diciendo
a través de esta escritura que estemos a
la guardia - ¡siempre! Estamos viviendo
tiempos de guerra. Habrán muy pocas
amistades verdaderas. En muy pocas
personas podremos confiar verdaderamente.
¿Por qué está buscando paz y prosperidad
y la venida del Señor todo dentro del
mismo margen de tiempo? ¡Sus
expectativas están equivocadas! Necesita
re-evaluar sus expectativas y alinearlas
con la Palabra de Dios. Dios tiene un
propósito divino para todos estos
tiempos difíciles. Su palabra dice que
cuando Jesús vuelva Él vendrá por una
novia:
“...a fin de presentársela a sí mismo,
una iglesia gloriosa, que no tuviese
mancha ni arruga ni cosa semejante, sino
que fuese santa y sin mancha.”
Efesios 5:27
¡Esto no describe a la iglesia de hoy en
día! Así que, si en verdad estamos
cercanos a la venida del Señor, hay
mucho trabajo que hacer para purificar a
la iglesia. ¿Cómo hace Dios esto? ¡Con
fuego! En la Biblia, Dios siempre ha
purificado a Su iglesia con fuego – es
decir, a través de sufrimiento. Pedro
lo puso de este modo:
“Puesto que Cristo ha padecido por
nosotros en la carne, vosotros también
armaos del mismo pensamiento; pues quien
ha padecido en la carne, terminó con el
pecado, 2para no vivir el
tiempo que resta en la carne, conforme a
las concupiscencias de los hombres, sino
conforme a la voluntad de Dios.” 1
Pedro 4:1-2
Hebreos dice:
“Mirad que no desechéis al que habla.
Porque si no escaparon aquellos que
desecharon al que los amonestaba en la
tierra, mucho menos nosotros, si
desecháremos al que amonesta desde los
cielos. 26La voz del cual
conmovió entonces la tierra, pero ahora
ha prometido, diciendo: Aún una vez, y
conmoveré no solamente la tierra, sino
también el cielo. 27Y esta
frase: Aún una vez, indica la remoción
de las cosas movibles, como cosas hechas,
para que queden las inconmovibles.
28Así que, recibiendo nosotros un
reino inconmovible, tengamos gratitud, y
mediante ella sirvamos a Dios
agradándole con temor y reverencia;
29porque nuestro Dios es fuego
consumidor.”
Hebreos 12:25-29
¿Suena pesimista y triste? Ese es
nuestro problema, querido rebaño. Hemos
sido enseñados tan intensamente por los
falsos profetas de nuestro día que
debemos espera sólo cosas buenas, que
nos hemos vuelto débiles y completamente
incapaces de lidiar con cualquier tipo
de sufrimiento. Este estado de mente es
exactamente el que Satanás quiere que
tengamos. ¿Por qué? Porque mientras
pensemos que no tenemos que sufrir, él
nos puede derrotar y destruirnos. Con
este tipo de mentalidad, cuando el
sufrimiento viene, nos enojamos. Nos
enojamos con Dios, con las personas.
Sentimos que estamos siendo tratados
injustamente, que no tendríamos que
sufrir esto. Nuestra relación con Dios
sufre así como sufre nuestra relación
con otros. Cuando nos enojamos con Dios
por nuestro sufrimiento, nos
desconectamos de nuestra única fuente de
fuerza que nos puede ayudar en nuestra
circunstancia.
En el ejército, en cada curso de
sobrevivencia, lo primero que enseñan es
su “estado mental.” La manera en cómo
piensa es la que primero determina si
usted sobrevivirá una dificultad o no.
Los Leones Marinos, tienen un dicho, “El
único día bueno fue ayer.” Si usted
pelea una circunstancia diciendo que no
debería estar viviéndola, ya se derroto
a si mismo. Interesantemente, la
escritura nos enseña lo mismo. Pedro
dice, “armense con la misma mente.” ¿Cuál
mente es esa? La mente de Cristo.
Jesús puso su mente en no llegar a ser
nadie, y sufrir. Él no vino a la tierra
a experimentar riqueza y buenos tiempos.
Vino a la tierra, dejando toda la
increíble riqueza y privilegios del
cielo, a experimentar batallas y
sufrimiento increíble.
“Haya, pues, en vosotros este sentir que
hubo también en Cristo Jesús, 6el
cual, siendo en forma de Dios, no estimó
el ser igual a Dios como cosa a que
aferrarse, 7sino que se
despojó a sí mismo, tomando forma de
siervo, hecho semejante a los hombres;
8y estando en la condición de
hombre, se humilló a sí mismo,
haciéndose obediente hasta la muerte, y
muerte de cruz.”
Filipenses 2:5-8
Jesús, quien es Dios, ¡dejó todas las
posiciones y privilegios de ser Dios
para venir a la tierra a sufrir!
Tenemos que tener la misma mentalidad.
Dios no nos puso aquí en la tierra sólo
para experimentar los buenos tiempos.
Él también tiene sufrimiento planeado
para nuestras vidas. Todos nosotros
atravesaremos tiempos de sufrimiento.
Nuestro problema es que no hemos sido
enseñados o entrenados para sufrir.
Los falsos profetas de nuestros días
continuamente gritan, “¡Paz y
Prosperidad, Salud y Riqueza, Buenos
tiempos para todos! La fe es todo lo
que necesita para manipular a Dios a que
le de todo lo que su corazón desea!”
Hemos escuchado este mensaje tantas
veces que caemos en la trampa de pensar
que algo está mal con nosotros o con
Dios, si no somos sanados
instantáneamente, si no obtenemos una
bonanza financiera instantánea, o si
nuestros problemas no se resuelven
inmediatamente. Por lo tanto, cuando
los tiempos difíciles vienen a nuestras
vidas, lloramos y nos quejamos, nos
desanimamos y caemos en depresión, todo
porque creemos que no deberíamos tener
que sufrir. Muchos caen en la trampa de
correr de un profeta a otro, de iglesia
a iglesia, de altar a altar, de
conferencia a conferencia, tratando de
recibir una “palabra del Señor” y un
milagro que los sacará de la aflicción
instantáneamente. Muchos hacen
decisiones terribles en sus vidas
basados en las falsas profecías que les
dan. Tristemente, aún más se alejan de
Dios al mismo tiempo, rechazándolo
porque sienten que Él no es un Dios de
amor. ¡Qué equivocadas son nuestras
expectativas! Es tiempo de poner
Romanos 12:2 en práctica en nuestras
vidas:
“Así que, hermanos, os ruego por las
misericordias de Dios, que presentéis
vuestros cuerpos en sacrificio vivo,
santo, agradable a Dios, que es vuestro
culto racional. 2No os
conforméis a este siglo, sino
transformaos por medio de la renovación
de vuestro entendimiento, para que
comprobéis cuál sea la buena voluntad de
Dios, agradable y perfecta.”
Romanos 12:1-2
¡Es tiempo de renovar nuestras mentes!
Es decir, cambiar la manera en que
pensamos acerca de las cosas- ¿Cambiar
nuestra manera de pensar en que? Bueno,
intente esto por ejemplo:
“Hermanos míos, tened por sumo gozo
cuando os halléis en diversas pruebas,
3sabiendo que la prueba de vuestra
fe produce paciencia. 4Mas
tenga la paciencia su obra completa,
para que seáis perfectos y cabales, sin
que os falte cosa alguna.”
Santiago 1:2-4
“Bienaventurado el varón que soporta la
tentación; porque cuando haya resistido
la prueba, recibirá la corona de vida,
que Dios ha prometido a los que le aman.”
Santiago 1:12
“En lo cual vosotros os alegráis, aunque
ahora por un poco de tiempo, si es
necesario, tengáis que ser afligidos en
diversas pruebas, 7para que
sometida a prueba vuestra fe, mucho más
preciosa que el oro, el cual aunque
perecedero se prueba con fuego, sea
hallada en alabanza, gloria y honra
cuando sea manifestado Jesucristo.” 1
Pedro 1:6-7
“1Palabra
fiel es esta: Si somos muertos con él,
también viviremos con él;
12 Si
sufrimos, también reinaremos con él; Si le
negáremos, él también nos negará..”
2 Timothy 2:11-12
“Tú, pues, sufre penalidades como buen
soldado de Jesucristo. 4Ninguno
que milita se enreda en los negocios de
la vida, a fin de agradar a aquel que lo
tomó por soldado.” 2 Timoteo 2: 3-4
Estos son sólo unos pocos versículos.
Léalos más de una vez. ¡Piense en ellos!
Arme su mente con ellos. Recuerde, ¡Dios
está más interesado en su carácter que
en su comodidad! EL carácter se
desarrolla a través de épocas de
adversidad.
Así que, ¿tenemos alguna esperanza o gozo
en medio de todas estas cosas? Por
supuesto. Una vez más, podemos tomar las
promesas de Jesús:
“Sean vuestras costumbres sin avaricia,
contentos con lo que tenéis ahora; porque
él dijo: No te desampararé, ni te dejaré;
6de manera que podemos decir
confiadamente:
El Señor es mi ayudador; no temeré
Lo que me pueda hacer el hombre.”
Hebreos 13:5-6
“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os
la doy como el mundo la da. No se turbe
vuestro corazón, ni tenga miedo” Juan
14:27
“Si guardareis mis mandamientos,
permaneceréis en mi amor; así como yo he
guardado los mandamientos de mi Padre, y
permanezco en su amor. 11Estas
cosas os he hablado, para que mi gozo
esté en vosotros, y vuestro gozo sea
cumplido.” Juan 15:10-11
“Estas cosas os he hablado para que en
mí tengáis paz. En el mundo tendréis
aflicción; pero confiad, yo he vencido
al mundo.” Juan 16:33
Jesús ha experimentado todo tipo de
sufrimiento que alguna vez tendriamos
que enfrentar. Él está ahí por nosotros,
dispuesto a ayudarnos y darnos fuerza, y
sí, aún darnos Su gozo y paz en medio de
todo. Dios no nos pide que caminemos
estos tiempos difíciles solos. Él
promete estar ahí con nosotros a través
de todo.
Un Tiempo de Crisis
Estamos ahora en un tiempo de crisis en
nuestra nación. Enfrentamos la elección
más importante en nuestra historia.
Falsos profetas y politicos nos prometen
paz y prosperidad. Desafortunadamente,
demasiados Cristianos votarán por un
hombre que nos da falsas promesas de paz.
¡Diciéndonos que no estamos en tiempo de
guerra, que no debimos haber ido a la
guerra en primer lugar! Ya que su deseo
de paz y comodidad es tan grande, caen
en la trampa de votar por un hombre que
apoya el aborto y la homosexualidad. A
través de las edades, las dos cosas que
han traído la mano de juicio de Dios a
nuestra nación ha sido el asesinato de
niños y la homosexualidad. Si un hombre
a favor del aborto y la homosexualidad
se pone en el mando y empuja su agenda,
veremos que Dios se mueve a juicio en
nuestra nación. Por favor escuche al
Señor. No estamos en tiempo de paz, ¡estamos
en tiempo de guerra! ¡Es hora de un
hombre de guerra! Satanás obrará a
través de nuestros deseos carnales de
comodidad para engañarnos a seguir y
elegir los líderes equivocados.
Satanás está mirando. Él planea usar el
Islam para barrer al Cristianismo de la
faz de la tierra. No es coincidencia de
que los terroristas están decapitando a
sus víctimas. El Apocalipsis nos dice
que en los últimos día la decapitación
será la ejecución elegida por Satanás.
EL libro de Daniel llama a estos últimos
días el “tiempo del problema de
Jacob.” ¿Por qué no dice el tiempo del
problema de Israel? Porque el Islam
desciende de Esaú. Esaú juró matar a
Jacob ha causa de su derecho de
nacimiento robado. Satanás intentará
cumplir ese juramento hoy en día a
través de los descendientes de Esaú. Es
tiempo de que aprendamos acerca de
nuestro enemigo para que no seamos
engañados. ¡Abra sus ojos!
Desafortunadamente, los Cristianos han
buscado la paz y la prosperidad por
tanto tiempo que cuando el anti-Cristo
se ponga en el escenario mundial ,
prometiendo paz y prosperidad para todos,
muchos Cristianos se uniran a él. La
escritura nos dice que engañará aún a
algunos de los elegidos.
Es tiempo de que preparemos nuestros
corazones y mentes para lo que viene.
Satanás no va a retroceder.
Incrementará- la escritura nos dice que
lo hará. Estamos entrando a un tiempo
que requiere mucha paciente resistencia.
“Si alguno lleva en cautividad,
a cautividad irá.
Si alguno mata a espada,
a espada será muerto».
Aquí está la perseverancia y la fe de
los santos.”
Apocalipsis 13:10
“Aquí está la perseverancia de los
santos, los que guardan los mandamientos
de Dios y la fe de Jesús.” Apocalipsis
14:12
Preparemos nuestros corazones y mentes a
enfrentar lo que viene victoriosamente.
¿Estamos felices de vivir estos tiempos?
No en particular, pero sabemos muy bien
que Dios planeó esto para nosotros. Fue
para un tiempo como este que nosotros, y
usted, nacimos. Dios tiene planes para
nosotros, planes para que guerreemos y
ganemos. Al aceptar a Jesucristo como
nuestro Señor y Salvador, nos ofrecimos
como voluntarios a pelear esta guerra.
La palabra de Dios dice:
“Tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente
en el día de tu mando,. . .” Salmos
110:3
Al ser voluntario, no hay lugar para
quejas. No puede decir, “Dios, ¿Por qué
permitiste que me pasara esto a mi?” No
hay retirada. La armadura de Dios
protege nuestro frente, no nuestra
espalda. La prensa se queja
constantemente de los soldados que son
muertos en Iraq. Sí, es difícil. Sí,
deseamos que no fuera necesario, pero
todos en Iraq fueron voluntariamente a
la guerra así como nosotros lo hacemos
cuando aceptamos a Jesús.
Nuestra Mentalidad Equivocada nos puede
Meter en Problemas
Justo este mes pasado, yo, Rebecca, me
vi en una situación que pudo haber
terminado muy mal. Es un ejemplo de
primera mano de nuestra necesidad de
entender que vivimos en un tiempo de
guerra.
Tenía en mi horario viajar y ministrar
en dos ciudades en Carolina del Norte, y
una en Virginia, las últimas dos semanas
de Septiembre y la primera de Octubre.
Las tres iglesias eran hispanas. Un
hermano, Carlos, era el organizador de
las tres. Según anunciaba las reunions
en su sitio en español, empezó a recibir
correos electrónicos de unos jóvenes en
Durham,NC, quienes se autoproclamaban
como satanistas. Amenazaban con venir a
la iglesia en Durham y matarme.
Eventualmente, sus correos se volvieron
más explícitos y amenazadores. Uno de
los hombres en particular proclamaba que
iba a matarme y a ganar poder para ser
capaz de “traer destrucción masiva.”
No estabamos preocupados acerca de nada
de lo que pudieran hacer en el ámbito
espiritual, pero estabamos muy
preocupados de que se pudieran endrogar
y venir a la iglesia con armas y crear
problemas en verdad. Sin embargo, el
pastor de la iglesia no hizo caso alguno
y dijo que simplemente estaban “locos” y
que no debíamos preocuparnos. Me
pareció interesante, que en la última
semana de Agosto mientras viajaba a
Nueva York y a Florida, les mencione las
amenazas a tres pastores diferentes,
pidiéndoles que oraran por mi protección.
Los tres dijeron lo mismo. “Oh, no
necesita preocuparse, nada de eso sucede
aquí en América.” ¿Se da cuenta? Esta
es una mentalidad de paz. ¡Pero no
estamos en paz! Sólo mire a todos los
disparos que han ocurrido en las
escuelas. En Columbine, CO, un muchacho
vino a la Biblioteca de la escuela y
demandó saber quienes de los estudiantes
servían a Jesucristo. Una jovencita se
puso de pie y dijo que ella, y le
disparó y la mató al instante. En
Kentucky, un muchacho le disparó a una
reunión temprana de estudiantes
Cristianos de bachillerato, matando a
varios. ¡Esta es la guerra!
Viajé primero a Taylorsville, NC y
ministré por cinco días. Durham está
como a 150 millas, por lo que no tuve el
tiempo de ir al departamento de la
policía con los correos. Carlos se puso
más y más preocupado y habló conmigo
varias veces pidiéndo cambiar las
reuniones a una iglesia diferente ya que
el pastor de esa iglesia no estaba
interesado en contactar a la policía
acerca de las amenazas o en hacer algo
al respecto. Finalmente empecé a
considerar en aceptar su propuesta de
cambiar las reuniones. Sería mucho más
fácil. Sin embargo, en el último día en
Taylorsville, durante el llamado al
altar, el Señor me habló muy
fuertemente. Dijo, “¡Si escojo enviarte
a las misma boca de la muerte tu irás!
Tengo un trabajo para ti en esa iglesia,
y lo harás no importa lo que pase.”
Todo lo que pude decir fue “¡Si Señor!”
Más tarde ese día Daniel me llamó y me
dijo que el Señor le había dicho algo
similar, lo que trajo confirmación.
Así que me transferí a Durham. El
primer día de las reuniones, no pudimos
contactar al pastor de la iglesia para
nada, y Carlos no podía llegar a Durham
para traer los correos e ir conmigo a la
policía. Sin embargo, alabado sea Dios,
había una joven mujer en la iglesia que
es parte del equipo de alabanza, quien
entendió que estamos en un tiempo de
guerra. Tomó las copias de los correos
con amenazas al departamento de la
policía de Durham. Mucho para mi grata
sorpresa, la policía tomó las amenazas
muy seriamente. Cuando finalmente
llegamos a la iglesia la primera noche,
descubrimos que la policía de Durham
había enviado tres oficiales a la
iglesia – dos de uniforme, y un
detective vestido de civil de la Unidad
Special de Víctimas. Esa primera noche
fue terriblemente difícil. Los
Satanistas vinieron a la iglesia pero no
entraron a la propiedad de la iglesia.
En lugar de eso, rodearon la iglesia en
círculos haciendo encantamientos. La
actividad demoníaca dentro de la iglesia
era tan pesada que era extremadamente
difícil ministrar. Carlos, quien era mi
interprete, y yo estabamos tan exhaustos
después que apenas podiamos andar.
Después de la reunión hablé con el
pastor y le mostré cómo ungir y limpiar
y sellar la iglesia para que la opresión
demoníaca quedara afuera. Después de
ello, la opresión se levantó y hubo un
fluir libre del Espíritu Santo. Nunca
había ministrado en ningún lugar donde
la gente estuviera tan hambrienta y
entusiasmada de aprender. Escucharon
intensamente e hicieron muy buenas
preguntas. Fue un verdadero placer
trabajar con ellos.
Por cuatro noches los oficiales de la
policía patruyaron afuera de la iglesia,
pero los Satanistas no intentaron
entrar. El último día, el Sábado, la
reunión estaba programada para las dos
de la tarde. Nadie llegó a tiempo, así
que me quedé afuera de la iglesia por
un tiempo mientras hablaba con el
detective en ropas de civil, dándole un
par de mis libros. Los otros dos
oficiales fueron adentro de la iglesia.
Fue entonces cuando el cabecilla pensó
que tenía una oportunidad. Vino
corriendo por mi. Era un hombre muy
grande, de más de seis pies de altura.
Yo no hubiera tenido oportunidad de
escapar, pero los oficiales lo
prendieron, lo pusieron en el suelo y lo
esposaron antes de que tuviera
oportunidad de hacerme daño. ¡Estaba
muy armado y hubiera hecho daño
significante si ellos no hubieran estado
ahí! Alabado sea Dios, ¡que la policía
de Durham entiende que estamos en tiempo
de guerra! Resulta que este hombre es
un inmigrante ilegal de Honduras. Ha
estado envuelto en la violencia antes y
la policía lo había buscado por otros
crimenes. El detective me dijo después
de que habían hablado acerca de no
enviar oficiales a la última reunión ya
que sería durante el día. Pero dijo que
algo dentro de él le dijo que tenían que
estar ahí porque sería cuando esta
persona atacaría. Yo creo que ese
“algo” era el Señor.
El jóven tenía tatuajes satanicos a lo
largo de sus brazos, y dos CD´s en sus
bolsillos con instrucciones detalladas
de cómo hacer sacrificios de sangre así
como dos biblias satánicas y otros
instrumentos usados en rituales
demoníacos. También usaba un “anillo de
muerte.”
¡Satanás está vivo y coleando en el
planeta tierra! Nunca podemos
sacudirnos sus amenazas. Tenemos que
estar sobrios y alertas. Cosas malas SÍ
suceden en América, y continuarán
sucediendo más y más frecuentemente.
Debemos de estar alerta a orar por
nuestros oficiales de policía y todas
las agencias de ejecución de la ley.
Oré mucho por los oficiales en esas
reuniones, por su protección de todos
las maldiciones que los Satanistas les
mandaban a ellos y a mi. ¿Puede
imaginarse cuantas maldiciones los
policías reciben de criminales envueltos
en lo oculto? Con razón la tasa de
oficiales que renuncian porque estan
acabados, se suicidan o divorcian es tan
alta. Debemos orar por su protección
regularmente. Este incidente me llevó a
darme cuenta de esto de una manera muy
impresionante.
Estamos en tiempo de Guerra, queridos
hermanos y hermanas. Nunca cometa el
error de pensar que nuestro enemigo no
tiene poder. ¡Tiene mucho poder! ¡Pero
Dios tiene el máximo poder! “Armemos
nuestras mentes” para que estemos
preparados para pelear en esta batalla y
estar victoriosos hasta la venida del
Señor.
“Sed sobrios y velad, porque vuestro
adversario el diablo, como león
rugiente, anda alrededor buscando a
quien devorar. 9Resistidlo
firmes en la fe, sabiendo que los mismos
padecimientos se van cumpliendo en
vuestros hermanos en todo el mundo.” 1
Pedro
5:8-9
Canasta de Oración
Según hemos viajado y ministrado por los
últimos tres años más o menos, el Señor
nos ha dado una promesa. Nos dio
instrucciones de poner una canasta al
frente de la iglesia. Las personas
entonces escribirían sus peticiones de
oración durante las reuniones y las
traerían a la canasta. Luego, al final
de la reunión, nos uniamos con todas las
personas y levantabamos las peticiones
de oración a Dios, ungiéndolas con
aceite. Dios nos prometió que Él
personalmente leería cada palabra
escrita en esas peticiones y las
contestaría. No prometió que la
respuesta sería “Sí” a todo, pero que
las contestaría. Según hemos hecho
esto, hemos recibido muchos testimonios
de personas que han puesto sus
peticiones de oración en la canasta.
Durante los últimos dos meses, me he
quedado sorprendida cuando las personas
han venido a decirme que Dios contestó
sus peticiones el mismo día que las
pusieron en la canasta, ¡aún antes de
salir de iglesia después de la reunión!
Lo maravilloso es que, servimos a un
Dios que es tan maravilloso que la gente
no tiene que poner su nombre en sus
peticiones, ni identificarse de ningún
modo. Dios sabe quién ha escrito cada
palabra.
Recientemente, Daniel y yo empezamos a
orar a Dios preguntando acerca de las
personas que no pueden venir a las
reuniones. ¿Qué sobre ellos? La semana
pasada el Señor nos dijo que podíamos
tener una canasta de oración aquí. Si
nos quiere enviar una petición de
oración, la pondremos en la canasta, y
el diez de cada mes, levantaremos todas
las peticiones de oración al Señor,
ungiendolas con aceite. Dios nos ha
prometido que Él leería cada palabra
escrita en las peticiones de oración y
las contestaría. Una vez más, Él no
está prometiendo un “Sí” como respuesta
a todo. Su respuesta puede ser “No” y
puede ser “Espera.” Pero Él contestará.
Copias
Siempre son bienvenidos a hacer copias de
nuestros boletines mensuales para que se
los de a otras personas. Si sabe de
alguien a quien le gustaria recibir
nuestro boletín mensual en Inglés, si
viven en los Estados Unidos, envíenos su
dirección y con gusto los añadiremos a
nuestra lista de correo.
Ofrendas de Amor
Somos un ministerio patrocinado por fe.
Eso quiere decir que dependemos
directamente de su obediencia a Dios para
suplir nuestra necesidades y manterner las
muchas áreas de nuestro ministerio
funcionando. Le pedimos que le ore a Dios
y le pregunte que es lo que Él quiere que
usted haga para apoyar esta obra. Nuestra
necesidades siguen aumentando según los
gastos médicos de Rebecca incrementan. El
problema en su espalda aún no se ha
solucionado, y ahora está viendo a un
especialista por la dificultad. Pedimos
sus oraciones por sanidad completa.
Apreciamos profundamente a aquellos de
ustedes que nos apoyan. Cuando envian sus
regalos, oramos por cada uno, pidiéndole
al Señor que los bendiga ricamente en
retorno. Por favor
envie su ofrenda
a la dirección de abajo. |